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Arquitectura plástica: del reciclaje a la revalorización

Arquitectura plástica: del reciclaje a la revalorización

El 3 de agosto del 2018, la mayoría de los ciudadanos nos despertamos, como cualquier otro día, sin saber que se publicaría en el diario oficial la LEY 21.100, que prohíbe la entrega de bolsas plásticas de comercio en todo el territorio nacional. A casi un año de esa fecha pareciera que estamos viviendo un sueño. Si en el 2015, según datos de la Asociación Gremial de Industriales del Plástico ASIPLA, el consumo de plástico alcanzaba los 51 Kg/hab/año, al día de hoy las bolsas plásticas prácticamente han desaparecido del comercio formal. En poco menos de un año nos convertimos en ciudadanos sustentables y responsables con el medio ambiente.

El impacto provocado por la publicación en redes sociales de imágenes de mares contaminados con islas de plásticos, y  peces y tortugas atrapadas en mallas de polietileno de alta densidad PEAD, fue tan irrefutable  que hasta las grandes multi-tiendas nacionales se sumaron a la campaña. Las mismas que inundan el comercio con vestimentas importadas desde el otro lado del planeta con altas huellas ecológicas, a causa del gasto energético de su producción y el transporte de sus productos a lo largo de los miles de kilómetros que separan el punto de manufactura y el de venta. 

Los termoplásticos como el polietileno de alta densidad PEAD o el de baja densidad PEBD parecían ser el gran culpable de los problemas ambientales del planeta; una vez fuera de la vista del consumidor, gracias a la Ley 21.100, pareciera que después de todo no estamos tan mal en esta sociedad de consumo. Es curioso que una de las primeras acepciones del verbo consumir sea destruir, extinguir, es decir, vivimos en una sociedad de extinción donde nuestra satisfacción de necesidades y deseos se sostiene en una cultura de lo desechable; donde la triada marketing, créditos y obsolescencia programada mantiene un flujo constante de productos con vidas útiles limitadas, como por ejemplo los smartphone, a los cuales podemos acceder mediante créditos de consumo estimulados por una publicidad que alimenta el deseo. El problema de mantener un flujo ininterrumpido de nuevos productos desechables es el flujo constante de desechos.

A puertas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP25, a realizarse en Santiago en noviembre del 2019, más que nunca tenemos la oportunidad de preguntarnos si nos interesa seguir viviendo una realidad material definida por el marketing verde o, en el peor de los casos, por el greenwashing o si realmente nos interesa entender la sustentabilidad desde su origen vinculado a la manera de producir, distribuir y consumir bienes, servicios y productos.

El impacto ambiental, cuantificado con índices como la huella ecológica o la huella de carbono, es en resumidas cuentas el resultado del tipo de energía que usamos (energías fósiles, renovables o no convencionales), el cómo y cuánta de esta energía usamos (eficiencia energética) y qué materias primas procesamos para transformarlas finalmente en un producto, bien o servicio.

Esa pregunta es la que nos viene quitando el sueño desde hace algún tiempo en el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales LEMAA de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago. Según datos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo del 2018, la industria de la construcción aporta un 7,8% del PIB nacional, siendo al mismo tiempo la responsable de un 33% de las emisiones de gases de efecto invernadero, del 34% de los residuos sólidos, y del 90% de la contaminación por material particulado fino: el famoso MP2,5 que escuchamos en las noticias cuando aparecen las preemergencias ambientales por contaminación atmosférica en las diferentes ciudades del país.

Conscientes de que la industria de la construcción es una fuente de contaminación importante, como arquitectos debemos preguntarnos si entendemos que nuestras decisiones, al momento de elegir materiales, están directamente relacionadas al impacto ambiental final de nuestro diseño. Solo para poner un ejemplo: el consumo energético promedio de una vivienda en chile, según diferentes estudios, puede alcanzar los 105 kWh/m2/año. En contrapartida, construir un metro cuadrado de muro con ladrillos de 12x24x9 cm tiene un costo energético de 225 kWh, es decir, se necesita más del doble de la energía por metro cuadrado para hacer un muro de ladrillo que para mantener una vivienda por un año.

Este escenario nos hace cuestionarnos, desde el LEMAA, sobre la responsabilidad como arquitectos en cuanto al impacto ambiental de los materiales que usamos para diseñar. Nos interesa entender qué tipo de componentes arquitectónicos (revestimiento de fachadas, baldosas, paneles, etc.) podemos generar a partir de nuevos materiales reciclados, como por ejemplo el polietileno PEAD y PEBD de las bolsas de plástico o las botellas de polietileno de tereftalato PET. La discusión, a nuestro juicio, no es que desaparezcan las bolsas plásticas - hecho que no solucionará nuestros problemas ambientales- sino entender cómo se producen las bolsas plásticas y si una vez ya convertidas en desechos, pueden ser reciclados para ser transformadas en algo más, en otro producto o material.

A nivel nacional, la revalorización del plástico es baja alcanzando entre el 10 al 15%. Dentro de la industria del plástico en Chile, cerca del 45% está destinado a envases y embalajes, el segundo nicho es la minería con un 19% y la construcción con un 18%. El potencial de revalorizar este material, a partir de componentes arquitectónicos, se vislumbra como una oportunidad de diseño. Con un poco de imaginación podemos visualizar los residuos y desechos como una nueva materia prima. Si antiguamente la tierra se transformaba en el adobe de los muros de las casas de campo, pueblos y ciudades como Santiago, hoy podríamos perfectamente imaginar materiales de construcción 3.0 de plástico recuperado, centros de acopio y reciclaje convertidos en nuevas canteras de materiales que, de paso, disminuirían los problemas relacionados a los vertederos y rellenos sanitarios. Debemos abrirnos a entender la urgencia de crear nuevos materiales a partir de desechos, traspasando la frontera del reciclar hacia la revalorización.

Un polímero de una bolsa de plástico o una botella puede convertirse en otra cosa. De hecho, la ventaja de los termoplásticos es que son baratos y pueden moldearse a casi cualquier forma a través de procesos de termo-conformado, prensado e inyección. ¿Se imaginan un ladrillo de polietileno que incorpore nanopartículas para controlar la temperatura entre el interior y el exterior de una casa? ¿o un revestimiento para fachadas de edificio de plástico que con nanotecnología pueda absorber contaminación atmosférica?. Estos ejemplos son líneas de investigación en desarrollo en el laboratorio LEMAA de la Escuela de Arquitectura, desde una mirada interdisciplinaria, en colaboración con el laboratorio de polímeros POLILAB y académicos de tecnología en diseño industrial de la Universidad de Santiago, buscamos abordar los problemas relacionados a los residuos, la contaminación atmosférica, el confort térmico de las viviendas y el diseño de componentes entre otros, desde nuevos enfoques, aunando visiones distintas pero complementarias.

La academia más que nunca tiene la obligación de comprometerse con la industria y los gobiernos en apuestas intersectoriales. Es fundamental que midamos nuestros impactos particularmente en el ámbito del diseño, la arquitectura y la construcción. Tenemos una oportunidad única para hacernos la pregunta inicial con seriedad: ¿nos interesa maquillar nuestros problemas ambientales o realmente queremos dar un salto hacia una industria de la construcción y una disciplina arquitectónica consiente de sus maneras de producir, distribuir y consumir materiales y componentes arquitectónicos? La brecha no es menor, si nos equivocamos y nos quedamos en el marketing verde y el sobreconsumo desinformado, será demasiado tarde para entrar en una cultura de la sustentabilidad basada en el diseño responsable.

Dr. Arq. Alexandre Carbonnel
Escuela de Arquitectura
Director LEMAA

Expertos Usach aseguran que Sistema de Admisión Escolar del Gobierno de Bachelet es el mejor que ha tenido Chile

Expertos Usach aseguran que Sistema de Admisión Escolar del Gobierno de Bachelet es el mejor que ha tenido Chile

Este lunes debutó el Sistema de Admisión Escolar (SAE) en la Región Metropolitana, la última del país en sumarse a la plataforma. El mecanismo, que elimina el uso de las notas como factor de selección, busca que los apoderados elijan los colegios donde  quieren que sus hijos sean educados. El sistema asigna cupos, según las vacantes disponibles, en aquellos establecimientos que priorizaron los padres en su postulación.

Para los expertos en educación y académicos de la Universidad de Santiago, Dr. Jaime Retamal y Dr. Mario Sobarzo, no hay dudas: el SAE es el mejor sistema de postulación de colegios que ha tenido el país a la fecha, señalan. Si bien ambos reconocen que es perfectible, destacan que se otorgue relevancia al interés de los padres y no se deje solo al arbitrio de las escuelas la decisión de quienes se educan en sus aulas.

“Este es el mejor sistema que hemos tenido en el país. Vino a reemplazar el uso indiscriminado de criterios relacionados con el lucro y otros aspectos subjetivos, como el estado civil de los padres. Se instala la justicia educacional en el ámbito de la selección y se superan aquellas prácticas en colegios que reciben aportes del Estado”, resaltó Retamal, Doctor en Ciencias de la Educación, académico del Departamento de Educación de la Usach e investigador de la política pública educacional a nivel nacional.

Opinión similar tiene Sobarzo. “El sistema es lejos mucho mejor de lo que hemos tenido hasta ahora porque quita el elemento discrecional de las escuelas, que eran las que definían a los estudiantes que querían tener en sus aulas… Con el nuevo sistema, son los padres los que deciden, porque son ellos los que hacen una priorización según cuáles son más cercanas a lo que ellos esperan para sus hijos”, resalta el investigador en Filosofía de la Educación, Doctor en Filosofía Moral y Política y académico del Departamento de Filosofía de la Casa de Estudios.

Los apoderados deben ingresar a www.sistemadeadmisionescolar.cl y registrarse. Luego, podrán escoger los establecimientos municipales y particulares subvencionados a los que desean enviar a sus hijos indicando un orden de preferencia. Cuando un colegio tenga más postulantes que cupos disponibles, se activará un algoritmo que sorteará esas vacantes, sin importar el rendimiento académico del postulante.

“En la Región de Magallanes, los apoderados registraron hasta un 60% de logro en que sus hijos quedaran en la primera opción y un 80%, dentro de las tres primeras. Los grados de satisfacción debieran ser bastante altos”, afirmó el Dr. Sobarzo. “Estamos lejos de la caricatura de una tómbola que elige a los estudiantes. Se trata de un algoritmo que busca mayor inclusión e integración”, considera el Dr. Retamal.

En Santiago, el SAE solo aplicará para ingresar a prekínder, kínder, 1° básico, 7° básico y 1° medio. El resto de los niveles se incluirá en 2020. En regiones, esto último ya está en marcha.

Selección

Pese al SAE aún existe grupo de establecimientos, como el Instituto Nacional o el Liceo 1, que podrán seguir seleccionando sobre la base de sus propios mecanismos. Sin embargo, el porcentaje de estudiantes que escogerán irá disminuyendo progresivamente, hasta llegar al 30% en 2022. Actualmente, el Gobierno busca que más colegios tengan la facultad de seleccionar esta cuota según sus criterios.

Para los expertos, esta política desconoce que todos los colegios deben estar preparados para educar de la mejor forma posible y lograr que cualquier tipo de estudiante tenga buenos resultados independiente de su capital cultural, social o económico, a fin de que se garantice el derecho a la educación.

“Si esto prospera, sería contradictorio con el proyecto de admisión, que lo que busca es garantizar las mismas condiciones para todos los niños y jóvenes de este país”, consideró Sobarzo. “Es un proyecto de ley que busca retroceder en la idea original del sistema, que es entregar mayor democracia al sistema escolar y no darle más facultades a los directivos para que discriminen a los estudiantes que van a sus establecimientos”, concluyó Retamal.

Académico de la U. de Santiago, Dr. Pablo Lacoste, asegura que Macri no podrá revertir la diferencia de 15 puntos

Académico de la U. de Santiago, Dr. Pablo Lacoste, asegura que Macri no podrá revertir la diferencia de 15 puntos

El académico de la Universidad de Santiago y Doctor en Estudios Americanos, Pablo Lacoste, consideró que fueron las malas decisiones, tanto en la gestión de Gobierno como en la estrategia para enfrentar los comicios, las que llevaron al actual Mandatario de Argentina,  Mauricio Macri, a una derrota con repercusiones categóricas en las primarias de la semana pasada.

“Alberto Fernández se ha transformado en virtual Presidente de la República en las elecciones del domingo pasado”, sostuvo desde Mendoza, en conversación con Usach Al Día.

Pese a que aún faltan más de dos meses para las elecciones generales en el país vecino, el académico de nuestra Universidad, destacó que el resultado fue claro: Alberto Fernández será el nuevo Presidente trasandino. “La diferencia de 15 puntos es imposible de revertir para el macrismo”, expresó.

A juicio del Doctor en Estudios Americanos, la derrota del oficialismo se debe a dos factores. Primero, las negativas cifras que exhibe la administración en la Casa Rosada. En segundo lugar, la fórmula que presentó el Gobierno para enfrentar los actuales comicios.

“Al Gobierno le ha pasado la cuenta una conjunción de decisiones que lo llevaron a tener una inflación altísima, del orden del 54% anual, con tasas de interés del 63%, aumento de la pobreza en un 10% y una devaluación muy fuerte del año pasado. En estas condiciones, evidentemente el pueblo argentino ha hecho un giro, dejando de apoyar a Macri”, sostuvo.

Añadió que tanto el actual Presidente como Cristina Fernández sabían de la fuerte resistencia que generaban en el electorado argentino.”Mientras la segunda decidió dar un paso al costado y ceder la candidatura presidencial, el primero no fue capaz de hacerlo. Este fin de semana cosechó lo que sembró”, comentó el académico de nuestra Casa de Estudios.

El doctor Lacoste explicó que “Cristina, al dejar su lugar a Alberto Fernández, llevó su grupo a la victoria. Macri, que se empecinó en ser candidato, ha sufrido una derrota aplastante. Así, empieza una nueva etapa en la política argentina”, concluyó.

Investigador Usach avanza en identificación de tejidos y prótesis compatibles para enfrentar enfermedades arteriales

Investigador Usach avanza en identificación de tejidos y prótesis compatibles para enfrentar enfermedades arteriales

Tras una intensa labor de redacción y de pruebas experimentales y de modelamiento, el Dr. Claudio García, Director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Usach, publicó su trabajo sobre Biomecánica en la revista científica Nature, donde avanza en la identificación de tejidos y prótesis compatibles para enfrentar enfermedades arteriales.

El artículo que se enmarca dentro del Fondecyt regular que encabeza el Dr. García, se denomina “Rapid fabrication of reinforced and cell-laden vascular grafts structurally inspired by human coronary arteries”.

Una parte de la experimentación se hizo en Inglaterra, otra en la Universidad de Los Andes y otras en el Laboratorio de Biomecánica y Biomateriales del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago. Por esto, la publicación incluye una serie de autores chilenos e ingleses.

“El artículo propone el desarrollo de un nuevo biomaterial compatible biológicamente con el tejido de una carótida y que presenta un desempeño biomecánico equivalente con el funcionamiento del tejido nativo, de manera que el cuerpo lo puede asimilar. Actualmente, las prótesis son de materiales artificiales pasivos que no se adaptan. Esta publicación significa un gran impulso, que nos permitirá continuar desarrollando aplicaciones a las que hemos aspirado hace tiempo, pues ya llevamos tiempo estudiando el comportamiento de los tejidos naturales y las prótesis, evaluando su condición y con ese conocimiento desarrollamos una prótesis que se asemeja más al tejido natural” señaló el Dr. García.

Actualmente hay grupos de investigación que abordan el tema, pero se enfocan en otras arterias y utilizan otras técnicas. “Lo relevante de nuestro trabajo es que hemos conjugado miradas que habitualmente no conversan como la biología, la ingeniería, la mecánica, y ese fue un gran potencial para que el trabajo entrara a Nature”, indicó.

Explicó que las revisiones para publicar en esta revista fueron extensas. “Tuvimos que repetir experimentos, fue muy compleja la revisión, la que en nuestro caso databa de 2017, pero valió la pena”, añade el académico de nuestra Universidad.

Los siguientes pasos serán darle continuidad a la línea de investigación y apalancar fondos para becas de estudiantes y equipamiento adecuado, junto con apuntar al patentamiento de los nuevos materiales.

Luego de un doctorado en el área de Biomecánica, relacionado con las arterias del cuerpo humano, el Dr. Claudio García llegó a la Facultad de Ingeniería de la Usach para desarrollar la línea de Biomecánica en el Departamento de Ingeniería Mecánica.  Fue así como formó el laboratorio de la especialidad, que cuenta con equipamiento para el desarrollo de investigaciones en biomecánica arterial.

El académico de nuestra Universidad expresó sus agradecimientos a todos los estudiantes que han contribuido en el laboratorio y que aportaron a este logro. “A Daniel Cañas y Claudio Bustos que fueron excelentes estudiantes en el área de tejidos blandos, a todos los asistentes de investigación del laboratorio de Biomecánica y Biomateriales, a los profesores del Departamento, la Facultad y Vicerrectorías que han apoyado esta iniciativa” concluyó.

Link del artículo  https://www.nature.com/articles/s41467-019-11090-3

La declinación de la economía chilena en 2019 ¿y 2020?

La declinación de la economía chilena en 2019 ¿y 2020?

Un primer factor común a todas las proyecciones es que, para Chile se esperan menores crecimientos del PIB. Sin querer aburrir, debo repasar las estimaciones recientes: el Banco Central en su informe de política monetaria, IPoM, de junio, (entregado a principios de julio) ajustó su estimación para el PIB de 2019 a un rango de 2,75% a 3,5%, haciendo caer el piso desde 3%, según su estimación anterior (marzo 2019). Los expertos consultados por el mismo Banco Central, en la Encuesta de Expectativas ajustan a la baja su proyección desde 3% a 2,8% (julio 2019). Concensus Forecast estima, en julio, una tasa de 2,8% para el PIB de 2019 y el FMI proyecta, 24 julio 2019, un ajuste desde 3,4% a 3,2% cifra coincidente con las últimas estimaciones de Hacienda que también ajusta su estimación a la baja, desde 3,5%; la CEPAL (31 julio) también reduce su estimación de 3,3% a 2,8%.

No todas las proyecciones son consistentes y es probable que tengan sesgos, sin embargo, todas ellas están indicando que la economía chilena tiene perspectivas de un bajo crecimiento para este año y el próximo.

En qué poner la atención en esta materia. Es sabido, que los resultados de la economía están determinados por la evolución de la Demanda Agregada, al menos en el corto plazo y, desde luego, de los factores que la determinan tanto al interior del país como a nivel internacional.

La economía mundial según las proyecciones está en declinación este año y, probablemente, también el próximo. Las economías que determinan principalmente si aumenta o no nuestra demanda externa son Estados Unidos y China. Se estima que el PIB de estos países se ajustará a la baja en 2019 (de 2,9% a 2,6% el primero y de 6,2% a 6,0% el segundo). Luego, es claro que tendremos una reducción de la demanda desde el exterior, lo que afectará nuestro crecimiento este año.

En el orden interno, las tendencias del consumo privado tienden a mantenerse con un lento ajuste a la baja por las expectativas. Lo mismo ocurre con la inversión privada, mientras que el gasto del gobierno no crecerá en términos efectivos, pese a los anuncios de un plan de inversión en infraestructura, que no se concretará en este año, sino a fines del próximo en el mejor de los casos. Todo hace prever un lento crecimiento en 2019. El índice de producción industrial cae en junio pasado en 2,9% porque la Industria Manufacturera disminuyó 5,4% en términos interanuales (son las industrias que están cerrando o produciendo lentamente), mientras que el sector minero no muestra crecimiento y tiene una tendencia a permanecer en ese nivel. A esta situación estática o negativa se agrega el sector de Electricidad, Gas y Agua que en junio cae 4,2% respecto del año anterior.

Es posible asumir que los descensos esperados en las tasas de crecimiento de Estados Unidos y China tendrán mayor impacto negativo que los efectos positivos que puedan lograr las medidas de expansión de la demanda interna que está adoptando el Gobierno. No compensan, luego lo más probable es que el PIB este año esté por debajo de 3%, más bien, cerca del 2,5%.

Si agregamos al análisis el impacto que puedan tener los aumentos recientes de aranceles de Estados Unidos a los productos que importa desde China, debemos reconocer primero que esa decisión afectará sus propias economías y también a la nuestra.  En estudio reciente  ese impacto se estimó en alrededor de un punto porcentual del PIB chileno. En este caso, los efectos serán más catastróficos para la economía nacional.

¿Línea 9 del Metro de Santiago?

¿Línea 9 del Metro de Santiago?

Según se informó hace una semana, Metro publicó los detalles para la licitación de las asesorías de ingeniería y construcción de las futuras Líneas 8 y 9. De esta manera, terminó dando a conocer las posibles estaciones que tendría esta última, lo que da cuenta de su indudable impacto social. Sin embargo, puede terminar provocando una especulación inmobiliaria perjudicial para quienes ya habitan estos sectores.

Cada vez que se anuncia una línea de Metro y se da precisión de las estaciones, comienzan a ocurrir inversiones y compras de terreno que terminan produciendo gentrificación. Es decir, que cuando sube mucho el precio del suelo, se instalan proyectos externos en la comuna que terminan expulsando a los vecinos por dicho aumento. Así, el supuesto aporte que les llegaría a estos últimos con la localización de Metro termina siendo un beneficio solo para los futuros inversionistas, sacando a los habitantes de los lugares que se mejoran.

Lo anterior también provoca que los grupos socioeconómicos más bajos no puedan acceder a viviendas en estos lugares, ya que la oferta se vuelve cada vez más cara. Por eso, es bueno que cuando se plantea una nueva línea, esta se proponga a escala global y contemple una alta participación de los municipios y de los habitantes de estos sectores, a fin de que se procure un beneficio para las personas y no genere especulación. Siempre que se trace una línea y se inserte en la estructura general de Metro, lo deseable es que la posición que tiene cada estación sea acordada con las alcaldías y que tanto los asesores urbanistas como la dirección de obras de los municipios tengan algo que decir.

Hay que recordar que recién se están iniciando los estudios de mecánica de suelos para la Línea 7. Por lo tanto, la 9 recién vendría a implementarse en 2027. En otras palabras, las estaciones que se están planteando en estos primeros estudios aún son bastante preliminares. Considerando lo anterior, es sano que la posición específica de las estaciones permanezca aún en un plano de estudio, para dejar espacio a la redefinición de los planes reguladores, las fijaciones de densidad y, junto con ello, la instalación de actividades acordes al interés de la comuna, no solo a la escala macro de Metro.

Usar las FF.AA. para combatir el narcotráfico: Desaconsejable e inconveniente

Usar las FF.AA. para combatir el narcotráfico: Desaconsejable e inconveniente

Por Lucía Dammert
Académica Universidad de Santiago

 

El Gobierno insiste en un decreto que busca dar atribuciones a las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en las fronteras del país, aun cuando el propio Contralor General de la República advirtiera que se deben precisar tanto la “colaboración” del Ejército como el ejercicio de “ciertas facultades”, y pese a que la medida, en términos de seguridad, es totalmente desaconsejable e inconveniente.

Desaconsejable, porque no existe ninguna experiencia internacional que avale la eficacia de una medida como esta. Si lo que quiere decir el Gobierno es que los miles de millones invertidos en las Policías no son suficientes para dar una lucha frontal contra el crimen organizado en la frontera, primero habría que evaluar en qué se ha invertido ese dinero.

Si lo que se necesita es ayudar a las Policías, lo aconsejable sería  traspasar las capacidades logísticas. Es decir, que si las Policías necesitan aviones no tripulados para monitorear con mucho más certeza la frontera y el Ejército tiene dichos aparatos, es el Ejército el que debería traspasarlos a las Policías, realizando las capacitaciones correspondientes.

El proyecto también es inconveniente, principalmente, por tres razones. Primero, porque quien iría a la frontera a hacer este trabajo sería la tropa, que no está preparada para luchar contra el crimen organizado. Segundo, porque hay otros problemas en defensa que deben ser resueltos con mayor celeridad en este momento (Milicogate, malversación de fondos y una reforma pendiente al Ministerio de Defensa). Tercero, porque cuando las FF.AA. entran en la lucha contra el narcotráfico, no salen nunca más, como ha pasado en México, lo que ha terminado implicando un enfrentamiento con las Policías.

Cuando en México acudieron a los militares, fue porque no había más alternativa. Incluso en el espacio académico, se reconocía que había lugares donde el 100% de la fuerza local trabajaba para el narcotraficante, por lo que no había otra solución. En Chile, este no es el caso.

El problema de la droga hoy, y lo que afecta a la ciudadanía, es lo que está ocurriendo realmente en las poblaciones: la falta de inteligencia para poder dar con las redes que traen la droga, pero si creemos que hay cientos de miles de burreros que decidieron tomar una mochila y correr hacia Chile, estamos completamente equivocados.

U. de Santiago a la vanguardia en discusión sobre nuevas formas de energía automotriz

U. de Santiago a la vanguardia en discusión sobre nuevas formas de energía automotriz

El Telluride Research Center (TSRC) en Telluride, Colorado, Estados Unidos fue el centro donde convergieron los principales investigadores y expertos en electroquímica y electrocatálisis, entre ellos, el investigador del Departamento de Química de los Materiales de la Universidad de Santiago de Chile,  Dr. José Zagal,  único científico invitado proveniente de un país latinoamericano.

En la reunión, sostenida durante los últimos días de junio recién pasado, se discutió sobre la urgencia de sustituir el platino en los electrodos de la celda de combustible y “desarrollar materiales más baratos para la masificación de la celda con sus múltiples aplicaciones, especialmente, en el transporte”.

“Con el advenimiento de los vehículos eléctricos en la actualidad se investiga intensamente el tema. Si bien, en términos generales, es algo que comenzó en los setentas por la crisis energética de la época, recién hoy después de cuatro o cinco décadas de investigación se están logrando materiales de electrodo competitivos con el Platino, tanto así que hoy existen empresas privadas vendiendo estos catalizadores”, comenta el Dr. Zagal sobre el estado de los desarrollos a nivel mundial.

Encontrar los materiales y bajar los costos para emplearlos en las celdas a combustible H2/O2  ha sido la consigna de los investigadores que ha perdurado a través de los años, siendo nuestra universidad participante también de esta historia.

“A nivel latinoamericano hay grandes avances en Brasil y Argentina en este tema pero nuestros logros han producido impacto a nivel internacional” explica el Dr. Zagal respecto a la invitación.

“Sin ir más lejos, nuestra Facultad es muy fuerte en electroquímica.  Con nuestro grupo hemos hecho avances importantes en esta línea, especialmente con la Dra. Ponce, Dr. Tasca y  Dr. Pavez  donde hemos definido descriptores de reactividad que relacionan las propiedades catalíticas de complejos metálicos con su estructura molecular y electrónica.  El Dr. Gautier y su grupo también ha trabajado en este tema usando óxidos mixtos como catalizadores para celdas a combustible y también en baterías de Litio”, explica.

El título de la mesa redonda en el que participó el académico fue: “Platinum Group Metal-free Electrocatalysts: Structure-to-Property Relations, Materials Synthesis and Integration in Catalysts Layers” y contó con la presencia de investigadores de Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón, Israel y de Chile.

Primero la carreta, luego los bueyes

Primero la carreta, luego los bueyes

El segmento de distribución eléctrica era presa de una fuerte inercia hasta los cortes de suministro del invierno de 2017. Luego de esto, por primera vez se dictó una norma técnica de calidad de servicio para los sistemas de distribución, cuyos ejes principales fueron: disminución de los tiempos de reposición ante corte de suministro, mejoramiento en la atención a los clientes en condiciones de emergencia e incorporación del Sistema de Medición, Monitoreo y Control ("sistema de medición inteligente"). Para lo anterior, es clara la obligación que tendrán las empresas de aumentar las inversiones en la red y sistemas de atención a usuarios, con el fin de fortalecer la seguridad y calidad del servicio.

Posterior al terremoto político causado por los “medidores inteligentes”, comenzó la discusión sobre el modelo monopólico que rige el segmento de distribución y las rentabilidades de las empresas del sector. Discusión que resulta paradójica, ya que se fundamenta en una interpretación errada de la relación que existe entre la tasa de descuento —que valoriza las inversiones en redes base del cálculo tarifario— y las supuestas “rentabilidades aseguradas” establecidas en la Ley General de Servicios Eléctricos.

Tanto el Gobierno como el Congreso se han concentrado exclusivamente en el nivel de rentabilidad de las empresas, postergando la urgencia de fortalecer la red eléctrica. Han postergado también la imperiosa reforma del sector para introducir competencia, que permitirá bajar las cuentas. Es más, el proyecto de ley corta apunta al sentido opuesto. Parece que el objetivo de la política pública se ha extraviado.

Por importantes que sean la redefinición de áreas típicas, el giro único por empresa y una rentabilidad ajustada, lo cierto es que no tienen un impacto significativo en disminuir las tarifas ni mejorar la calidad del servicio para las personas. He aquí la paradoja: con el proyecto de ley, el objetivo de política pública es la empresa y no en el cliente final. El efecto es la incertidumbre en el sector y desincentivo a la inversión en infraestructura y continuidad de suministro. Todo lo contrario a lo que las personas exigen: seguridad y calidad del servicio. Por lo demás, si el argumento para un proyecto “corto” es disminuir la cuenta final, hay medios que son de mayor impacto pero que no están incluidos.

Entonces, ¿qué viene primero, reducir ingresos al sector privado con un impacto marginal en la cuenta de la luz o mejorar la calidad y seguridad de un servicio básico para la vida de las personas a un mejor precio? Lo racional es partir por el nivel de servicio que las personas recibirán, las inversiones requeridas y después discutir la rentabilidad. Primero la carreta, después los bueyes. El proyecto de ley corta hace todo lo contrario.

Dr. Humberto Verdejo
Director del Departamento de Ingeniería Eléctrica
Universidad de Santiago de Chile

Nuevos envases desarrollados en la Usach impulsarán la economía circular y la conservación de alimentos

Nuevos envases desarrollados en la Usach impulsarán la economía circular y la conservación de alimentos

Pueden contener las reacciones químicas e incluso la contaminación por microorganismos. Son los envases o contenedores de alimentos que están en medio de una revolución acelerada por las nuevas políticas de sustentabilidad y reciclaje impulsadas por el gobierno.

El Doctor en Química y director del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos (DECYTAL), Francisco Rodríguez Mercado, afirma que es momento de tomar conciencia y acción en el uso que las empresas y consumidores están haciendo a los contenedores de alimentos. "Si cada ciudadano cuantifica los desechos de envases que genera y toma conciencia que en su mayoría son plásticos, se podría dar cuenta que el tema es preocupante", señala.

El investigador del Laboratorio de Envases (LABEN CHILE) de la Universidad de Santiago de Chile lleva 10 años estudiando los usos e incidencias de los envases en los alimentos. “No sólo pueden controlar la temperatura de las comidas, sino también proteger los productos de infecciones o microorganismos externos”, explica.

En el conversatorio "Desafíos de los envases de alimentos en un período de cambios", el Dr. Francisco Rodríguez Mercado entregará detalles de las iniciativas que está impulsando nuestra Casa de Estudios. El encuentro se realizará hoy viernes 12 de julio, a las 16:00 horas, en el Centro de Estudios en Ciencia y Tecnología de Alimentos (CECTA) ubicado en Obispo M. Umaña 050, Estación Central. La entrada es gratuita previa inscripción al correo adens.gonzalez@usach.cl

El académico Usach afirma que la preocupación no solo es medioambiental sino también económica. “En la actualidad, Chile exporta muchos productos a zonas lejanas, como China, y se necesita que las exportaciones prolonguen sus condiciones y vida en pos de la comercialización internacional”, advierte.

El Dr. Rodríguez enfatiza que la Ley REP es otro de los desafíos que abogará por la recuperación y valorización de estos residuos, ya que fija una meta del 60% de reciclaje de los envases y embalajes en Chile al año 2030. Según cifras del Ministerio de Medio Ambiente, hoy se recicla solo el 12,5% de envases y embalajes domiciliarios, considerando que en 2018 se produjeron 1,25 millones de residuos de envases y embalajes a nivel domiciliario en Chile.

 

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