A 53 años del Golpe de Estado: las mujeres que caminaron contra el olvido
Había que caminar juntas. No era solo una cuestión de compañía. En los años de dictadura, caminar juntas era darse coraje frente a una universidad donde los agentes del Estado podían irrumpir en el campus y detener a estudiantes. Era avanzar juntas cuando quedarse calladas parecía la única forma de estar a salvo.
Entre esas mujeres estaba Estela Recabarren Guerra, que ingresó a trabajar en 1976 al Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Facultad de Ingeniería, tres años después del golpe de Estado. Permaneció allí durante 35 años.
