La séptima versión del Encuentro de Big Bands contará con un pabellón diseñado para albergar presentaciones simultáneas, con dos escenarios bajo una cubierta de 30 metros. La estructura es fruto del trabajo colaborativo de estudiantes y académicos de la Escuela de Arquitectura de la Usach.
La actividad se realizará este sábado 7 de noviembre en el histórico frontis del Museo Nacional de Historia Natural, ubicado en el Parque Quinta Normal, y reunirá a diversas orquestas de jazz y música popular en uno de los encuentros más relevantes de este género en la capital.
Para esta edición, la organización propone un formato artístico innovador: las orquestas se presentarán en duplas alternadas, combinando distintos niveles, enfoques y estilos musicales. Esta dinámica permitirá ofrecer un espectáculo continuo y diverso para el público.
Meses de trabajo
La participación de la Escuela de Arquitectura comenzó en junio, con una convocatoria dirigida a 16 estudiantes voluntarios, quienes asumieron tareas relacionadas con el diseño, desarrollo, fabricación, logística, montaje y desmontaje de la estructura, además de participar periódicamente en sesiones de trabajo.
“Este pabellón consiste en dos muros de andamios, de los que se despliegan dos escenarios simultáneos, bajo una gran cubierta de 30 metros”. Así lo explicó el profesor Santiago Cerda, quien lidera el proyecto junto al profesor Jorge Mancilla y al arquitecto Usach Edgardo Barrios, equipo a cargo de la propuesta, la coordinación, la gestión y el diseño preliminar.
El espacio recibirá a diez orquestas provenientes de distintas regiones del país, la mayoría conformadas por alrededor de 20 músicos. “Aquí se van a instalar durante el día 200 músicos, más el público que viene por estas bandas y quienes se encuentren en ese momento en la Quinta Normal, que es un parque muy concurrido durante el fin de semana”, comentó Cerda.
La propuesta arquitectónica también busca distanciarse del formato tradicional de los conciertos. “Nuestra propuesta no contempla sillas, porque no queremos replicar la estructura tradicional de un concierto, sino que buscamos generar un impacto en el espacio público y romper con esa lógica”, explicó el académico.
