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Escuela Migrante Usach complementa clases virtuales con la entrega de material pedagógico físico

Escuela Migrante Usach complementa clases virtuales con la entrega de material pedagógico físico

En 2019 la Universidad de Santiago de Chile impulsó, a través de la Administración Delegada de Liceos de Educación Técnico Profesional, el Programa de Regularización de Estudios Migrantes, el que además cuenta con el acompañamiento y asesoría del Centro de Estudios Migratorios (CEM) del Plantel.

El Prorrector, Dr. Jorge Torres Ortega, creador de la iniciativa pionera en el área educativa intercultural, destacó que en su plan de estudios no solo contempla las materias que exige el Ministerio de Educación (lenguaje y comunicación, matemáticas, historia, ciencias naturales e inglés), sino que además cuenta con talleres de español, formación para el ejercicio de la ciudadanía y habilidades digitales, que le permiten a los estudiantes obtener herramientas para insertarse en la sociedad chilena tanto en lo cultural como en lo laboral.

La Escuela Migrante funciona en el Instituto Comercial Eliodoro Domínguez (Incoed), cuya administración delegada está a cargo de la Usach. Este año, a pesar de la crisis sanitaria que vive el país y el mundo, ha seguido funcionando de manera remota a través de la plataforma Google Classrroom, la cual permite subir contenidos pedagógicos por parte de los profesores y luego ser descargada por los/as alumnos/as.

Para el director del Incoed, Manuel Villegas, la adaptación a las clases virtuales no fue tan compleja, puesto que los profesores venían trabajando con Classroom y en el caso de los directivos del establecimiento fueron capacitados a principios de este año.

Sin embargo, consideró que el mayor problema ha estado en el nivel socioeconómico de los estudiantes, ya que “un tercio de ellos no tienen acceso a internet y en ese caso les hemos entregado material de manera impresa o en pendrive, de tal manera que puedan acceder a las clases”. Además, se realizó una campaña solidaria que tenía como finalidad entregar canastas de alimentos para paliar los efectos negativos de la pandemia, que en muchos casos dejó sin trabajo al alumnado.      

Pese a estas dificultades Villegas ha observado un compromiso importante de parte de los y las estudiantes. Para él la motivación que tengan las personas es primordial independiente del instrumento que se utilice para entregar los conocimientos. “Algunos piensan que  las herramientas que se utilizan es lo principal, y más que estas es la autonomía del estudiante. Nosotros vemos mayor capacidad de autonomía y responsabilidad en el desarrollo de las tareas y eso te habla que hay una motivación importante”, aseguró.  

La coordinadora del Programa de Regularización de Estudios Migrantes, Yorka Orellana, comentó que se están monitoreando constantemente a los/as alumnos/as inscritos en la escuela, y hasta el momento “no hay estudiantes contagiados con COVID-19. Algunos están con problemas económicos, pero estamos tratando de ayudar en la medida de lo posible”, aseguró.

Sobre la implementación del Programa y el apoyo que ha brindado la Corporación y el Centro de Estudios Migratorios, el director de Incoed sostuvo que sin este sustento difícilmente hubiese sido viable el desarrollo de esta iniciativa, porque “la Universidad y el CEM, de la Facultad de Humanidades, nos han dado un soporte intelectual importante. La amplia experiencia en  investigación y trabajo con migrantes nos hizo entender mejor el fenómeno desde distintos ámbitos. Eso ha permitido enriquecer a nuestros docentes que han tenido la experiencia de hacer clases a estas personas. Tenemos una formación de primer nivel y eso se logra de la mano de la Usach”.  

A juicio de la Dra. Carmen Norambuena, fundadora, integrante y ex directora del CEM, la ayuda que ha prestado nuestra Institución ha sido importante, puesto que “la Universidad no aparece encapsulada, sino que en su rol de comunitario. Me parece interesante que la academia baje, que pueda llegar a distintos medios sociales con las diversas herramientas que tiene y en el caso de los inmigrantes, es fundamental”, dijo.

Educación migrante

Expertos en migraciones del Centro de Estudios Migratorios han trabajado en conjunto con los profesores del Instituto Comercial Eliodoro Domínguez en la ejecución del programa de regularización de estudios dirigido a la población migrante.

Entre los/as especialistas que han apoyado el desarrollo de la Escuela Migrante se encuentra la Dra. Carmen Norambuena, quien sostiene que “la formación del migrante en la sociedad de acogida, es fundamental, porque es la manera que éstos/as se incorporan al lugar de destino (…) Escuelas, liceos o universidades deben estar preparados para recibir personas que vienen con una distinta manera hablar, incluso el castellano”.

Agregó que “cuando se trata de recibir a personas con una lengua distinta, se complica más, puesto que es necesario un periodo de transición entre que el inmigrante acepta o aprende la lengua de destino, y el país asimila la lengua del extranjero”, comentó.

Siguiendo esa línea, Manuel Villegas, director de Incoed, expresó que “para los que trabajamos en educación y los que sabemos lo importante que es para un país un sistema educativo integral e inclusivo, entendemos que la instrucción es básica para el desarrollo humano. Para nosotros darle educación a migrantes es entregarles oportunidades, es decirles puedes más, puedes llegar a tener un mejor futuro, desarrollarte de mejor manera e integrarte culturalmente”.

Byron Duhalde, integrante del Centro de Estudios Migratorios y profesor de nuestro Plantel, fue invitado a impartir el taller Formación para el ejercicio de la ciudadanía, en donde enseña conocimientos básicos del Estado chileno, valores cívicos y formación ciudadana. Como integrante del CEM ha participado de instancias académicas en estas temáticas, pero esta es la primera vez que realiza clases a estudiantes migrantes.

El analista en Políticas y Asuntos Internacionales consideró que la recepción por parte de los estudiantes “ha sido muy buena” y que la experiencia “es enriquecedora, porque en el diseño formal está enfocado a necesidades que tienen los y las estudiantes muy puntuales. Que conozcan el aparato estatal, político, etc., pero en el camino fui conociendo sus problemas, lo que me permitió identificar elementos que van más allá de los que están el programa de estudio. Por ejemplo, licencias médicas, liquidaciones de sueldo, descuentos por salud, AFP, etc.”.

El año pasado se graduó la primera generación de la Escuela Migrante Usach. Cincuenta y cinco miembros de la comunidad haitiana residente en el país recibieron sus licencias de 3° y 4° medio. En ese grupo solo participaron personas del país centroamericano, sin embargo este año ingresaron chilenos, colombianos, ecuatorianos y venelozanos enriqueciendo culturalmente la Escuela Migrante Usach.

Proyecto pionero de la Usach gradúa a migrantes que aprobaron su nivelación de estudios de enseñanza media

Proyecto pionero de la Usach gradúa a migrantes que aprobaron su nivelación de estudios de enseñanza media

En una emotiva ceremonia desarrollada en el Aula Magna de nuestro Plantel, cincuenta y cinco miembros de la comunidad haitiana residente en Chile, recibieron el diploma que certifica su egreso de la Escuela Migrante de la Universidad de Santiago.

La iniciativa, que partió en marzo de este año, buscó asegurar su inclusión educativa a través de la nivelación de estudios en educación media.

Las clases fueron impartidas por profesores del Instituto Comercial Eliodoro Domínguez Domínguez -administrado por nuestro Plantel-, más un facilitador del idioma creole y un coordinador pedagógico.
También hubo talleres de español, formación para el ejercicio de la ciudadanía y habilidades digitales, cuyos objetivos fueron permitir a los estudiantes contar con herramientas para insertarse en la sociedad chilena.

La ceremonia fue presidida por el Vicerrector de Apoyo al Estudiante, Dr. Bernardo Morales Muñoz, en representación del Rector Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid. Estuvo acompañado de la coordinadora académica del Centro de Estudios Migratorios de nuestra Universidad, Dra. Adriana Palomera Valenzuela.

De las autoridades del Instituto, estuvieron presentes el director Manuel Villegas Gómez; Carlos Mora, Inspector General; Eva Duarte, coordinadora de formación técnica; Camila Contreras, coordinadora del plan general; Alonso Benavides, orientador y coordinador pedagógico del programa; David Charles, facilitador del programa; además de profesores y profesoras de la comunidad escolar.
Compromiso social

"Este primer Año Escolar de la Escuela Migrante constituye un hito que refuerza el compromiso social que caracteriza a la Usach, reflejando la mirada global y multicultural que esta Institución desarrolla en su quehacer”, sostuvo el Rector Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid.

Al mismo tiempo agregó que "estamos satisfechos con lo alcanzado, ya que hemos aportado concretamente a otorgar mejores oportunidades a estos hermanos y hermanas, y así propender a una sociedad más justa y equitativa , apartando toda forma de discriminación".

En ese sentido, el Rector Zolezzi puntualizó que "hoy vemos los primeros resultados de un proyecto pionero en el área educativa intercultural, puesto que se promovió el respeto e intercambio entre culturas, se fortaleció la tolerancia entre los grupos minoritarios y mayoritarios, y se desarrolló la percepción de la diferencia como un valor y no como una falencia".

Transformar problemática en solución

El director del Instituto Comercial Eliodoro Domínguez Domínguez, Manuel Villegas Gómez, reveló que "el desafío era grande, pues ni siquiera nuestro país se encuentra preparado para dar cabida a la problemática migrante".

"En este sentido, nuestro programa transformó esa problemática en solución, afrontando toda forma de discriminación y racismo, dando cabida plena a la dignidad humana y a los derechos humanos", manifestó Villegas.

Además de entregar los diplomas a los 55 estudiantes del Programa de Regularización de Estudios Migrantes, dos estudiantes recibieron la distinción a la excelencia académica: Junior Thelisfort Jean Baptiste y Michelet Cadet.

Tras la premiación, Marie Mika Fidel se dirigió a los presentes en representación de sus compañeros y compañeras. "Nuestros agradecimientos, en primera lugar, son para la Universidad de Santiago de Chile por esta iniciativa en beneficio de la comunidad migrante, que para nosotros como haitianos representa la integración a la sociedad chilena", indicó.

Por último, los estudiantes licenciados reconocieron, a través de un presente, el apoyo, cariño y entrega de las y los profesionales de la educación que trabajaron en el Programa.

Experta de nuestro Plantel sostuvo que una nueva Constitución debe proteger derechos de migrantes

Experta de nuestro Plantel sostuvo que una nueva Constitución debe proteger derechos de migrantes

En el Día Internacional del Migrante, diversas organizaciones sociales programaron reunirse en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos para exigirle al Gobierno que incluya en el Proceso Constituyente a quienes decidieron avecindarse en Chile en busca de nuevas oportunidades, además de que se considere la protección de sus derechos en una nueva Constitución.

Para la académica del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago y experta en migraciones, Dra. Daisy Margarit, es importante que esto último quede plasmado en una nueva Carta Magna.

“Cuando se habla de un ‘Estado Plurinacional’, lo “plurinacional” tiene que ver con la incorporación tanto de nuestros pueblos originarios como de los residentes extranjeros que ya se avecinan en nuestro país”, afirma la trabajadora social y doctora en sociología.

La especialista explicó que en la Consulta Ciudadana Municipal que se realizó la semana pasada, el padrón electoral se cerró en diciembre de 2017, dejando fuera algunas comunas, a aquellos que cumplieron 18 años a finales de 2018 y 2019 y, también, a las personas migrantes que cumplían los 5 años de residencia en el periodo posterior al cierre del padrón.

“El diálogo con el Servicio Electoral es necesario para actualizar el padrón migratorio”, afirmó. “Los migrantes son vecinos de nuestros barrios, son trabajadores, compañeros de escuela de nuestros hijos y, entonces, cuando los incluimos, también tienen que estar presentes tanto con el derecho a voto como con el reconocimiento de sus derechos”, explicó.

La especialista reconoció que hubo migrantes que sí pudieron votar en la Consulta Ciudadana Municipal. Sin embargo, criticó que no se incluyeran preguntas vinculadas al tema migratorio y a las garantías de derechos de los migrantes en la papeleta.

“A partir del pasado 18 de octubre, la migración dejó de ser el chivo expiatorio de los problemas. Hemos podido evidenciar que el problema de la desigualdad es de todos, transversal y también comprende a la población migrante. Es un tema que no se visibilizaba y que hoy es evidente para todos”, concluyó.

Nuestra universidad cumple más de dos décadas estudiando la migración

Nuestra universidad cumple más de dos décadas estudiando la migración

La Universidad de Santiago es una institución pionera en el estudio de la migración. Si bien la temática se instaló en nuestro país hace un par de años, este plantel estatal lleva dos décadas abordando el fenómeno social desde una perspectiva académica, promoviendo el diálogo interdisciplinario.

La línea de investigación comienza bajo el liderazgo de la académica del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades, Dra. Carmen Norambuena Carrasco, impulsada por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (Dicyt).

En ese entonces la migración más relevante en nuestro país era la europea, particularmente la presencia de españoles e italianos. “Hicimos estudios muy acabados sobre este caso, y fuimos sumando a los árabes y rusos”, relata la académica, quien además fue decana de la FAHU y fundadora del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).

Para la Dra. Norambuena, un profesor universitario debe trabajar en al menos tres áreas a la vez: investigación, docencia y extensión. “El Departamento de Historia se caracteriza por dictar cursos de pre y postgrado basados en la investigación que hacemos y eso es muy relevante. En el caso de estudios de migración y población así ha sido”, sostiene.

Entre las publicaciones de la académica figura el volumen “Rusos en Chile” (Ariadna Ediciones, Santiago, 2010) en coautoría con la Dra. Olga Ulianova; capítulos de libros como “Con Chile en la distancia. Exilio y Memoria más allá de los Andes” (Viña del Mar, 2014); y “Exilio de las dos orillas. España del 39 y Chile del 73. Producción y aportes culturales” (Editorial Sudamericana, Santiago, 2008).

Dentro de sus artículos destacan “Amenazas sin fronteras: nuevas periferias en la circulación de personas” (Cuadernos de Historia N°39, Santiago, 2013) y “Lugares, sitios y ecos de la memoria colectiva. Chile post-dictadura” (Revista Historia del Presente N°19, Madrid, 2012).

CEM y Diplomado

“Desde sus orígenes, nuestra universidad siempre ha estado atenta a los desafíos de la sociedad contemporánea”, remarca la Dra. Norambuena. Es por ello que, en pleno crecimiento de las cifras de migrantes en el país, la académica funda el Centro de Estudios Migratorios en 2016.

“Siempre le digo a los estudiantes que una cosa es estudiar las migraciones a través de la información que aparece en los archivos o entrevistas, pero otra es conocer su rostro. Eso es impactante”, agrega la académica.

En este sentido, el Centro les ha permitido trabajar junto a colectividades de migrantes, municipios y gobiernos locales. En ese marco, bajo el alero del CEM, se crea el Diplomado en Migraciones con estudiantes provenientes de Carabineros, PDI y profesores de enseñanza media.

“Con este programa hemos sido pioneros. Nos ha dado grandes satisfacciones, porque si bien es cierto que los alumnos vienen a buscar distintas miradas, también la retroalimentación es relevante porque ellos exponen sus experiencias en temas migratorios”, detalla la actual directora del diplomado.

La Dra. Norambuena ratifica que el tema de la migración está instalado en la universidad hace dos décadas y así lo confirma el Centro de Estudios Migratorios, al igual que la gran cantidad de publicaciones realizadas por académicos y estudiantes.  

Para la académica, el estudio de esta temática es relevante para impulsar políticas públicas. En esa línea, subraya que es necesaria la “difusión de las investigaciones que se hacen en las universidades, ya que la gente debe estar al tanto para actuar sobre conocimiento certero”.

Afirman que Plan de Retorno de haitianos demuestra falencias de Chile en migración

Afirman que Plan de Retorno de haitianos demuestra falencias de Chile en migración

Hace un par de semanas comenzó el proceso de inscripción para el “Plan Humanitario de Retorno Ordenado” del Gobierno, que busca facilitar la vuelta a su país de los haitianos que así lo soliciten. En ese contexto y según un catastro preliminar de Estación Central, la mayor parte de los interesados argumenta que quiere irse de Chile porque no encontró trabajo. 

Para la experta en migración y académica del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Universidad de Santiago, Dra. Daisy Margarit, el enfoque de esta política es incorrecto. “La pregunta debiera ser por qué los migrantes que están solicitando el retorno no tienen empleo. ¿Se les están dando las oportunidades? ¿Se les ha entregado la información adecuada? Porque en Chile hay trabajo”, sostiene.

A su juicio, el foco de las políticas migratorias del actual Gobierno se ha centrado en ordenar y regular la migración, con lo cual se ha construido la imagen de que la inmigración constituye una amenaza. Sin embargo, considera que no se han contemplado los beneficios que ofrece este fenómeno a la economía del país. Por ejemplo, señala que diversos estudios comprueban que los extranjeros ocupan en un alto porcentaje puestos de trabajo que los connacionales desdeñan.

“El Plan Retorno pareciera un salvavidas que va a permitir deshacernos del problema, pero no aborda la migración desde su integralidad”, critica. “La migración no es un problema”, agrega. “El problema de raíz es que debemos garantizar derechos mínimos a los migrantes y a todas las personas que residen en este país”, enfatiza.

Por otra parte, considera que esta política no cuestiona si las condiciones en Haití han cambiado o son las mismas que llevaron a sus ciudadanos a escoger a Chile como una nueva oportunidad. “Para las políticas de retorno que pueden apoyar situaciones frágiles de ciertos migrantes, es necesario instalar también el concepto de la corresponsabilidad, para que los problemas que enfrentamos acá no reboten en el país de origen”, afirma.

Finalmente, respecto a la condición de que quienes decidan acogerse a este diseño tengan prohibido ingresar a Chile por los próximos 9 años, sostiene que ello “atenta contra la libertad de las personas”.

“Me parece arbitrario que se establezcan nueve años, porque la política no debiera estar mediada por esta lógica de no retorno”, cuestiona. “Las personas que hacen uso de este beneficio no pueden volver a hacer uso del mismo, es cierto, pero no se puede coartar la libertad de las personas”, concluye.

Sostienen que política migratoria postergará al menos en una década el alza de los salarios

Sostienen que política migratoria postergará al menos en una década el alza de los salarios

“Los sectores pobres se han hecho más pobres”, sostuvo el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, tras presentar los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2017. Al comparar el ingreso del 10% más rico con el del 10% más pobre de Chile, se observa que los primeros perciben casi 40 veces más (39,1 veces) que lo que obtienen los segundos; en 2015, era 33,9.

Para el Dr. José Gabriel Palma, uno de los expertos más conocidos en materias de desigualdad y académico de la Universidad de Santiago y de la Universidad de Cambridge, “hace muchos años que ya se perdió el sentido de urgencia respecto de la pobreza y desigualdad”. En un modelo económico esencialmente rentista, se tiene que evitar a toda costa que se genere un mercado del trabajo donde los empresarios tengan que competir por los trabajadores, considera. Para el especialista, cuyo trabajo derivó en la formulación del ‘Coeficiente Palma’ (o ‘Palma ratio’), índice alternativo al tradicional Gini con que se mide esta situación  (http://www.econ.cam.ac.uk/research-files/repec/cam/pdf/cwpe1627.pdf), jamás vamos a llegar a ninguna parte, menos al desarrollo, mientras eso no ocurra.

A su juicio, ¿por qué se ha dejado de avanzar en la lucha contra la pobreza y la desigualdad?

Como decía Wittgenstein, notable filósofo del siglo pasado, la condición necesaria para avanzar en este tipo de materias es “el sentido de urgencia”. Eso fue lo que nos hizo avanzar en tantas cosas con el retorno a la democracia. Sin embargo, hace mucho tiempo que ya se perdió la urgencia respecto de la pobreza y la desigualdad. Pasaron a ser temas de los que se habla mucho, pero se avanza poco. La flojera en el persistir parece endémica a nuestra ideología. Lo mismo pasó, por ejemplo, en nuestro sector exportador; se avanzó notablemente en lo puramente extractivo, pero ahí nos quedamos. Nunca se lo industrializó.

Muy diferente a lo que sucede en el Asia emergente.

Quizá, lo que más nos diferencia del Asia emergente es que allá nunca se perdió el sentido de urgencia en una amplia gama de materias. No por casualidad Corea del Sur y Taiwán tienen unas de las menores desigualdades “mercado” en el mundo (antes de impuestos y transferencias). Mucho menor incluso que la de los países nórdicos. Ellos son corredores de maratón; nosotros, apenas de media distancia.

Entonces, ¿la desigualdad es un problema endémico del sistema económico chileno?

Nuestro sistema económico es esencialmente rentista y depredador; vive de la apropiación fácil (e ilegítima) de las rentas de los recursos naturales, de las que generan la falta de competencia (concentración oligopólica), de las financieras y de las que emergen por poder pagar salarios mezquinos a una proporción importante de la población. Recordemos que, según el INE, la mitad de las personas ocupadas percibe ingresos menores a los $380 mil al mes, y eso en un país que se jacta (en forma delirante) de estar en el umbral del desarrollo…

¿Se puede revertir esta situación en el corto plazo?

A raíz de un simple fenómeno demográfico tuvimos hasta hace poco una oportunidad única de revertir eso por “fuerza de mercado”: las familias pobres tienen cada vez menos hijos, por lo que el crecimiento de la oferta de mano de obra barata declina rápidamente (lo que yo llamo “el verdadero bono demográfico”). Eso produjo una sobredemanda de ese tipo de mano de obra y una presión creciente al alza de los salarios más bajos y a un mejoramiento en las condiciones de trabajo.

¿Y cómo se podía enfrentar eso?

Frente a eso habían básicamente dos alternativas: subir productividad o abrir la inmigración. Lo primero, para poder pagar esos salarios en aumento; lo segundo, para que todo pudiese seguir igual. La primera, que caracterizó a los países desarrollados en una etapa similar del desarrollo, era pedir demasiado, pues requería incrementar la inversión, la absorción tecnológica, la diversificación económica, etcétera. Era una pasada de cambio dinamizador. La segunda, harto más fácil, le deba oxígeno a nuestro modelo rentista y así poder postergar al menos por una década el alza de los salarios y la caída de la desigualdad.

¿Qué medidas se pueden impulsar a nivel gubernamental para cambiar esta tendencia?

El gran flujo migratorio ya está aquí y hay que absorberlo de la mejor manera posible, tanto en lo humano como en lo económico, pero como muestra la encuesta Casen, ya comienza a caer el ingreso del trabajo de los deciles más bajos. La política migratoria, empujada inicialmente por el empresariado y el “segundo piso” de la Concertación, ya da sus frutos. Por eso, ahora la tarea de combatir la pobreza es muchísimo más compleja de lo que ya era. Lo mismo respecto a nuestra obscena desigualdad.

La Reforma Tributaria que plantea el Gobierno, ¿ayuda a terminar la desigualdad o acentúa la mala distribución del ingreso?

Lo último que tiene en mente este Gobierno con su Reforma Tributaria es hacer algo por la pobreza o la desigualdad. No fue elegido para eso. En el Gobierno anterior, la Reforma Tributaria tuvo buenas intenciones, pero mala ejecución; todo indica que ahora es justo al revés. Parece que la arenga del Presidente del Sindicato de Escondida respecto a que el resto del país se vaya a donde usted sabe, junto a la postura del ministro que recomendó invertir fuera del país (como lo hace él, con orgullo), reflejan cómo la ideología neoliberal ha permeado nuestro país, desde el empresariado, los traders y políticos de derecha, a tanto “renovado”.

Experta advierte que exigencias de visa humanitaria para haitianos son discriminatorias

Experta advierte que exigencias de visa humanitaria para haitianos son discriminatorias

“Racismo institucional”. Así calificó la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Promigrantes a la exigencia que se le hace a la población haitiana de no tener enfermedades infectocontagiosas al momento de arribar a Chile. Esta condición es parte de la nueva visa humanitaria implementada por el Gobierno, que busca que los haitianos residentes en nuestro país traigan a sus familiares.

La Directora del Centro de Estudios Migratorios (CEM) de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Carmen Norambuena, concuerda en que esta política implica establecer una diferencia negativa con las personas provenientes de dicho país. “Si se exige, debiera ser una condición para todos. No debiera suponerse que solo los haitianos padecen este tipo de enfermedades”, afirma.

La especialista reconoce que el espíritu de la iniciativa es “valioso y meritorio”, en el sentido de que busca la reunificación familiar de esta población. No obstante, considera que el beneficio se ve “obstaculizado” por una serie de trámites que califica como “absurdos”. “Todos estos trámites se transforman en otra valla para ellos. Si esta población salta un obstáculo, le colocan otra más alta y eso hace imposible que terminen la carrera”, critica.

Los haitianos pueden conseguir esta visa humanitaria enviando una carta notariada a su país, además de conseguir el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y efectuar un pago de US$100.

“No corresponde hacer ese trámite notarial si el individuo está regularizado en nuestro país, con sus papeles al día. Debería obtener inmediatamente la Visa para la reunificación familiar”, afirma la Dra. Norambuena.

En síntesis, la especialista destaca que la señal que da el Gobierno con esto es que no busca favorecer la migración haitiana en Chile. “Pedir esto es desconocer la realidad que vive ese país actualmente, que tiene una economía empobrecida y que, por lo mismo, provoca la migración de su población”, concluye.

Diplomado en Migraciones inicia nueva versión enfocado en la integración sociocultural

Diplomado en Migraciones inicia nueva versión enfocado en la integración sociocultural

Comprender los procesos y dinámicas de las migraciones actuales, desde una perspectiva multidisciplinar que promueva un enfoque de integración sociocultural ofrece la segunda versión del “Diplomado en Migraciones: Desafíos actuales para la integración sociocultural”.

El programa, dirigido a licenciados, investigadores, profesionales, técnicos y egresados en el área de las humanidades y de las Ciencias Sociales, así como a trabajadores y participantes de organizaciones públicas y privadas afines a la temática migratoria, es organizado en conjunto por el Centro de Estudios Migratorios y el Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades.

En su nueva versión, la instancia formativa busca profundizar el trabajo de los estudiantes en casos prácticos, considerando que las municipalidades han tomado la mayor responsabilidad respecto a la gestión migratoria.

Al respecto, la Dra. Carmen Norambuena, directora del programa, enfatiza que “este año el diplomado estará más cercano a los problemas reales de los migrantes, en donde buscaremos llegar a casos prácticos a través de intervenciones y visitas guiadas”.

Para ello, la instancia está conformada por un importante equipo académico experto en la materia que, a su vez, apoyará el desarrollo y aplicación de políticas públicas desde el diálogo ciudadano contemporáneo.

Fomentando un enfoque integrador

Los movimientos de grupos humanos datan de tiempos inmemoriales, contribuyendo a formar nuevos pueblos y civilizaciones.

En ese contexto, y en palabras de la historiadora Norambuena, quien es Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, nuestro país se encuentra en deuda respecto a la implementación de políticas de integración regional y global, que otorgue un enfoque integral de acogida a los migrantes.

Esto considerando que actualmente la población migrante supera el 5% del país.

“Actualmente, tenemos un millón 100 mil inmigrantes en Chile; de ellos, al menos 300 mil, están de forma irregular, es decir, sin documentación al día, lo que es grave porque tienen muchas dificultades, no pueden ser contratados por vías legales, ni tener derechos en salud, entre otros”, indica la académica del Departamento de Historia.

En esa línea, Rodrigo Matamoros Ortiz, Tercer secretario del Servicio Exterior de Chile dependiente del Ministerio de Relaciones exteriores, será uno de los profesionales que conformará el cuerpo académico, quien se encargará de ahondar en las tendencias migratorias internacionales actuales y analizar su evolución en los últimos años.

Sobre el programa formativo, el diplomático enfatiza que, “la importancia radica en poder tener una mayor capacitación respecto a lo que implican las migraciones para los distintos países, teniendo en cuenta la alta presencia de población migrante, y que permita verlo desde un enfoque de derechos humanos”.
Plan de estudios

El Diplomado en Migraciones inició sus clases de manera formal el pasado 26 de abril en el Centro de Estudios Enzo Faletto, ubicado en Cumming.

Las áreas temáticas a tratar abordan desde el análisis histórico y alcances teóricos de las migraciones hasta el presente de los procesos migratorios. 

Asimismo abordará las dinámicas de las migraciones internacionales, el marco legal y políticas públicas que se vinculan con los desplazamientos humanos, complementando la línea de trabajo con un enfoque de integración sociocultural, en perspectiva de los derechos humanos.

Los módulos temáticos serán acompañados con actividades y visitas guiadas, siendo fundamental la participación, dedicación y compromiso de los estudiantes.

En ese sentido, Aníbal González, Administrador de Negocios Internacionales de la U. de Valparaíso y voluntario en la Fundación Frè, comenta su interés en el Diplomado.

“En mi trabajo con migrantes, veo la falta de profesionales respecto a temas migratorios, la falta de conocimiento en las diferentes áreas, así como de políticas integrativas o integrales, por lo que ésta instancia me parece muy necesaria dado lo que vivimos y lo que viene a futuro”, puntualiza.

Marie Juliet Urrutia, tesista de Licenciatura en Historia de la U. de Santiago, también comenta su elección: "mi motivación proviene de una relación histórica con la migración, por lo que he vivido en mi condición mapuche. Me siento motivada a indagar esta larga historicidad, de migración campo-ciudad”.

Por su parte, Sebastián Castillo, Subcomisario de la Subcomisaria de Asuntos Migratorios -unidad operativa desde diciembre de 2017-, explica que tras buscar programas en el área, consideró que el ofrecido por nuestro Plantel cumplía con sus expectativas.

“Busco obtener una mejor base teórica y conocimientos específicos y acabados sobre la materia, con el objetivo de brindar el mejor servicio posible a la población migrante desde la función como Carabineros, que creo podré obtener en éste Diplomado”, afirma.

Opinión del académico Jorge Brower: Una ley de migración para los tiempos actuales. Exigencia ética al Estado de Chile

Opinión del académico Jorge Brower: Una ley de migración para los tiempos actuales. Exigencia ética al Estado de Chile

Actualmente, en nuestro país, vivimos un nuevo cambio en los flujos migratorios, con el estancamiento de la población peruana y un incremento sostenido -desde el año 2000- de la población dominicana, colombiana y haitiana (Departamento de Extranjería y Migración (DEM), 2015). A su vez, la población venezolana en el último lustro ha ido en gran aumento, de hecho, según los actuales datos oficiales, la diáspora venezolana se ha transformado en sólo dos años en la comunidad de inmigrantes más grande de Chile, dejando por primera vez en una segunda posición a la comunidad peruana. Le siguen haitianos (179.338 personas) y colombianos (146.582 personas), ubicándose como la tercera y cuarta comunidad más numerosa del país (Instituto Nacional de Estadísticas y DEM, 2018).

En este escenario, la legislación vigente, (Decreto Ley N°1094) , corresponde a una legislación insuficiente, la que no se condice con las transformaciones migratorias en el país, al no dar respuesta adecuada a las necesidades que plantea el contexto nacional y regional.

En consecuencia, se han generado variadas problemáticas respecto a la incorporación social, económica y cultural que enfrentan los grupos de inmigrantes que están en condiciones de mayor pobreza y vulnerabilidad. En respuesta a ello, desde la vuelta a la democracia los gobiernos modernizaron la gestión administrativa y suscribieron acuerdos internacionales de protección de derechos humanos.

Para garantizar los derechos que estipulan los tratados internacionales suscritos por el Estado de Chile, se han instaurado una serie de instrumentos, como circulares, oficios o decretos en materia de salud, trabajo, vivienda y educación, destacando solo la promulgación de la Ley Nº 20.430, sobre protección de refugiados y la Ley Nº 20.507 sobre tráfico y trata.

En este proceso de producción normativa, se destaca el Instructivo Presidencial N°9/2008, aprobado durante el primer Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet (2006-2010). Dicho documento tenía por objeto sentar las bases de la futura política migratoria, definiendo a Chile como un país de acogida y visualizando las migraciones desde una perspectiva de integración.

Expuesto el reciente trabajo legislativo, en el ámbito de la generación de decretos para normar el fenómeno migrante, llegamos al año 2013, cuando Sebastián Piñera presenta en su primer Gobierno, un nuevo proyecto de ley de Extranjería y Migración después de 40 años.

La iniciativa ha sido duramente criticado por las organizaciones académicas y de la sociedad civil por carecer de un enfoque de derechos humanos y por limitar el acceso a derechos fundamentales como la salud y la seguridad social. La controversia sobre dicho proyecto, queda reflejada en el informe de ese año (2013), sobre Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, donde se manifiesta que esta ley “ignora la capacitad estatal para autorizar la residencia de extranjeros en el país, desconoce los instrumentos internacionales suscritos por Chile en materia de integración regional y omite varias obligaciones internacionales en materia de derechos humanos” (Olea: 127).

Finalmente, sufrió un estancamiento en su tramitación parlamentaria y se dejó abierta la posibilidad de ingresar un nuevo proyecto de ley que tomara en cuenta la discusión que había hecho la sociedad civil al respecto.

Es así como durante los últimos siete años, desde que se presentó por primera vez el proyecto de ley (2013), se han generado más de 465 indicaciones y planteado otras iniciativas legales para avanzar en una ley migratoria. Dentro de estas iniciativas destaca, en el segundo Gobierno de Bachelet (2014), el proceso de encuentros consultivos para la nueva Ley Migratoria, convocada y organizada por el Departamento de Extranjería y Migraciones (DEM) y la División de Organizaciones Sociales (DOS).

La valiosa información recogida a partir de este conjunto de acciones nos pone frente al imperativo ético de dar forma a una Ley de la República que recoja estas indicaciones, pero que además tenga como contenido sustancial, el derecho a la migración, entendido como un derecho humano superior consignado en nuestra Constitución. En otras palabras, como afirma Bauman (2016), no podemos seguir siendo condicionados por una ideología de Estado, que finalmente nos produce pánico frente a la migración, impidiendo que un imperativo categórico se paralice por el miedo irrefrenable hacia el otro/extranjero que representa un peligro, una amenaza permanente.

Efectivamente, La máquina legisladora en Chile, respecto a la migración, en la segunda parte del siglo XX y primeras décadas del siglo XXI, ha mantenido de forma dominante un sustrato ideológico en el que subsiste el concepto/idea del extranjero como amenaza que altera la seguridad del país, poniendo en tensión permanente los dispositivos de control legal y social.

La legislación migratoria del presente y particularmente del futuro, debe hacerse cargo en Chile y en el mundo de las personas sin Estado, que han sido desnaturalizadas y privadas de la protección de una comunidad jurídica, que debe reconocerlos como miembros de dicha comunidad.

La expresión de Arendt: el derecho a tener derechos, tiene que ver precisamente con lo esencial de la problemática de aquellos que se han quedado a la intemperie de la humanidad, es decir, desamparados de ciudadanía y huérfanos de pertenencia a una comunidad jurídica en la que se les reconozca una participación y un ámbito de interacción significativos. Al respecto, la misma filósofa nos señala que la verdadera realización humana exige una participación en la esfera de la reciprocidad en la que convive la pluralidad de los individuos dentro de una organización colectiva que instaura la igualdad. Dicha igualdad, antes que una realidad sensu estricto, se despliega a través de la creación de una comunidad política que otorga protección jurídica a sus miembros.

Finalmente, el reto ético al que nos referimos en el título de esta columna, se orienta a la validación de los migrantes, como sujetos de derecho que, en el espacio de la existencia jurídica, establecen un compromiso vinculante con la sociedad en la que viven (derechos y deberes).

Se trata de una exigencia ética, precisamente porque interpela a los legisladores y a la sociedad en su conjunto para otorgar el estatus de subjectum iuris al migrante.

Dicha validación social, discursiva y legal, implica el reconocimiento de ese estar en el espacio jurídico, por tanto, la posibilidad de beneficiarse de una protección legal. De este modo, el migrante puede ser considerado sujeto de derecho, en su situación insoslayable de ser humano, siendo reconocido como tal por la ley.

En esta instancia y a partir de esa condición jurídica, pensamos que se hace muy necesario en estos tiempos de horizontes distópicos, volver sobre el sujeto como otro-humano con el cual sostenemos la experiencia ética de la responsabilidad para con ese otro, superando la alienación que significa la clausura en el sí mismo y el olvido del otro. Vivimos en una cultura en la que el Yo se absolutiza y por tanto se proyecta enajenado/distorsionado, incapaz de vincularse a la realidad comunitaria.

No podemos quedar atrapados en la máquina de producción de una trama normativa que difícilmente alcanza lo humano, como vulnerabilidad permanente que va perdiendo su dignidad en los infinitos trayectos y desplazamientos sobre territorios ajenos. El cuerpo legal de esta ley es urgente y debe contener los incontables cuerpos/vidas de quienes, a veces, se desplazan sólo para sobrevivir.

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