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Comisión Institucional entrega “Propuesta de Política Integral para el Abordaje de la Violencia de Género en la Universidad de Santiago de Chile”

Comisión Institucional entrega “Propuesta de Política Integral para el Abordaje de la Violencia de Género en la Universidad de Santiago de Chile”

El pasado viernes, 25 de noviembre, la Comisión Institucional de Género y Diversidad de nuestra casa de estudio, hizo entrega al rector Dr. Rodrigo Vidal Rojas de la “Propuesta de Política Integral para el Abordaje de la Violencia de Género en la Universidad de Santiago de Chile”, la cual es la proyección de un ideal social de igualdad sustantiva.

En el documento se propone implementar medidas estructurales y normativas para prevenir, erradicar y sancionar la violencia de género en todas sus formas. En ese sentido, el documento presenta un Modelo de Prevención de la Violencia de Género coordinado y descentralizado, transversal, progresivo, especializado y con pertinencia territorial, el cual sería implementado por las coordinaciones de género y diversidad (CGD), creadas para estos fines. Esta guía se vería robustecida con la creación de una Subunidad de Especializada en Género (SEG) responsable de realizar el proceso de investigación y propuesta de sanción.    

De esta manera, nuestro Plantel continúa con el trabajo sistemático que viene realizando en el área, contribuyendo a su compromiso con la erradicación de las desigualdades, la discriminación y la violencia de género. 

Para el rector Vidal, la normativa propuesta significa seguir trabajando en el reconocimiento de “todos y todas como iguales, que nos respetemos, que nos tratemos de la misma manera. Que podamos vivir en una comunidad que nos sintamos seguras/os, comprendidas/os en lo que hacemos, y que podamos ser u ejemplo y un modelo para la sociedad (…) Este es un insumo extraordinario para aquello”, remarcó. 

Ahora el escrito entra a un proceso de estudio por parte de entidades pertinentes del Plantel. “Tenemos que ver la viabilidad de esta propuesta. Existe toda la voluntad de avanzar en esto”, resaltó la máxima autoridad de nuestra Casa de Estudios.   

Por su parte, Ana María Valenzuela Rabi, vocera de la Comisión Institucional, señaló sentirse conforme con la entrega del documento, pero aseguró, que ahora se viene un trabajo arduo “para poner en marcha esta nueva propuesta de polítca”. 

El documento, se enmarca en la La Ley Nº 21.369, que regula el Acoso Sexual, la Violencia y la Discriminación de Género en el ámbito de la Educación Superior. En esa dirección, la profesora espera que nuestra Institución se destaque, por sobre las otras casas  de estudios, al momento de implementar la normativa. 

“Sin duda esta transformación debe estar enlazada con un cambio cultural que involucre a nuestro Gobierno Central, igualmente, requiere del acompañamiento y compromiso de la comunidad para que este se produzca. Esperamos que las intenciones sean coherentes con las prácticas. Por lo tanto, nos parece imprescindible fortalecer la institucionalidad de género y dar garantías que la Usach realmente se compromete con la erradicación de la violencia sexual y de género”, sentenció la dcocente. 

El valor de la triestamentalidad

La Propuesta de Política Integral es producto del trabjo de doce representantes de los distintos estamento del Plantel, quienes recibieron el apoyo técnico de una secretaría ejecutiva integrada por profesionales de la Dirección Jurídica y de la Dirección de Género Diversidad y Equidad. Tras cinco meses de trabajo, donde se realizaron veintiséis reuniones plenarias y cincuenta reuniones de subcomisiones, el grupo logró concretar un documento concienzudo acorde a las expectativas de nuestra comunidad.  

Para ello, se revisaron y analizaron las experiencias de nuestras comunidades y estamentos, como también acciones internacionales, latinoamericanas y de otras universidades en estas materias, igualmente literatura especializada en estas temáticas.  

Génesis Araus Salazar, representante del estamento estudiantil, señaló que el carácter triestamental da a la Comisión un “sentido de escucha y de atender las necesidades que tiene cada estamento es sus diferentes áreas y desempeños, por lo tanto, ahí creo que es fundamental el hecho de que fuera pluriestamental”.

En esa línea, la funcionaria Bárbara Santa María Silva, indicó que al estar intergrada por personas de distintos estamentos, la iniciativa “ayudó a entender las vivencias de cada una de las personas que componemos esta comunidad universitaria (...) Por lo tanto, estoy muy contenta porque podemos presentar a todas/os un trabajo que se realizó en conjunto con todos lo estamentos, incluyendo a los profesores por hora, en donde se refleja la necesidad de implementar una política que nos permita prevenir y sancionar todo tipo de violencia de género y sexual en nuestra universidad”, puntualizó 

En la Comisión Institucional de Género y Diversidad participaron Génesis Araus Salazar, Paula Ramos Vallejos y Miguel Ortiz Córdova como representantes del estamento estudiantil; Bárbara Santa María Silva, Raúl Thoms Lobos y Belén Campos Madrid representando al funcionariado administrativo; Claudia Calquín Donoso, Eugenia Dos Santos, Claudia Vargas Díaz y Diana Aurenque Stephan, del estamento académico; Ana María Valenzuela Rabi y Andrea Schmessane López del profesorado por hora, quienes fueron asesoradas/os y acompañadas en este proceso por Elena Galindo, Sofía López y Victoria Portales, de la la Secretaría Ejecutiva.    

Universidad de Santiago construye su primer diagnóstico sobre violencia de género

Universidad de Santiago construye su primer diagnóstico sobre violencia de género

En estas semanas la Universidad de Santiago de Chile está realizando su Primer Diagnóstico sobre Violencia de Género, principalmente a través de una encuesta que recogerá las percepciones acerca de las distintas dimensiones de este tipo de violencia.

El proceso, liderado por la Dirección de Género, Diversidad y Equidad, generará insumos para actualizar y fortalecer la normativa interna, trabajo que está en manos de la Comisión Institucional de Género y Diversidad, órgano responsable de elaborar los nuevas disposiciones y procedimientos que regirán en la Universidad desde 2023, en línea con el mandato de la Ley 21.369 promulgada en septiembre del año pasado, que regula el acoso sexual, la discriminación y violencia de género en el ámbito de la educación superior.

La encuesta sobre violencia de género en la Usach está destinada a estudiantes, académicas/os, y funcionarias /os. El enlace llegó enviado al correo institucional, se responde en pocos minutos usando un computador, celular u otro dispositivo móvil. Cabe destacar que el envío es anonimizado y las respuestas son confidenciales.

Para Karin Baeza Vásquez, directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad este diagnóstico marca un nuevo hito en el abordaje de la temática de la violencia de género en la universidad, considerando un contexto de políticas públicas de mayor claridad en estos temas y el mandato de la nueva Ley.

“Se trata de la primera evaluación que hacemos de un fenómeno complejo, urgente y cotidiano como lo es la violencia de género en la Universidad. En ese sentido, este insumo nos permitirá cumplir múltiples propósitos: nutrir a la Comisión Institucional de Género y Diversidad; profundizar los procesos y modelos con que abordamos la violencia de género en la Dirección y, por cierto, avanzar hacia el propósito mayor que es construir una vida universitaria libre de violencia de género, propósito contenido en el eje número dos de la Política de Igualdad de Género y Diversidad”, detalló Karin Baeza Vásquez.

La directora agregó que “la encuesta fue construida con rigurosidad metodológica, basándose en instrumentos similares a los aplicados en la Universidad Libre de Berlín (con quien la Dirección de Género, Diversidad y Equidad tiene una alianza de trabajo colaborativa), pero adaptados a nuestra realidad universitaria siendo pretesteados antes de su aplicación con directoras de género de distintas universidades del Consejo de Rectores y expertas en la materia”.

La encuesta sobre violencia de género tiene la finalidad de identificar la percepción que se tiene sobre este problema y su impacto en la comunidad universitaria, reconociendo aquellas creencias y actitudes que reproducen discriminación y violencia de género.

Paula Vargas, psicóloga de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad a cargo del proyecto, sostuvo que el Diagnóstico sobre Violencia de Género se enmarca en el gran proceso de implementación de la Ley 21.369 que están realizando las universidades chilenas.

 “La encuesta busca recabar información actualizada que permita contar con una panorámica institucional que dé cuenta de la realidad usachina. De manera sensible aborda percepciones sobre aspectos sociales, individuales e institucionales, cuyos resultados permitirán desplegar estrategias que aporten a la detección, desnaturalización y abordaje de la violencia de género”.

La psicóloga agregó que bajo el lema “Contamos contigo” se llama a una construcción participativa y conjunta del diagnóstico, enfatizando que la Dirección de Género, Diversidad y Equidad también está recibiendo dudas o solicitudes de acompañamiento que hayan surgido a raíz de la encuesta al correo direccion.genero@usach.cl

 

Especialistas de la U. de Santiago advierten los desafíos que deja la pandemia en las relaciones sociales

Especialistas de la U. de Santiago advierten los desafíos que deja la pandemia en las relaciones sociales

La crisis desatada por la pandemia de COVID-19, ha impactado todos los ámbitos de la vida de las personas. Uno de ellos es el de las relaciones de pareja, principalmente donde sus integrantes comparten el mismo techo.
 
En este nuevo periodo de endurecimiento de medidas de restricción, donde va incluida la cuarentena, son varias las voces de alerta por el aumento en el deterioro de las relaciones sociales.    
 
Según la académica de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, Dra. Ana María Fernández, lo más complejo del encierro para una pareja es perder el espacio personal. "Si uno imagina la rutina diaria de las parejas, en general, antes de la pandemia involucraba tomar desayuno y luego salir a trabajar, y reencontrarse después de la jornada de estudios o laboral", indicó. 
 
"Esto ahora ha quedado ausente de la vida, ya que durante la cuarentena se ha roto ese elemento de diversidad y de interacción social con otros, que obliga a compartir todo el tiempo", explicó la doctora en psicología.
 
Bajo ese panorama, agregó, la presión sobre cada miembro de la pareja "es altísima, en especial si estas tenían una rutina de numerosas actividades fuera de casa, ya que el otro ha pasado a ser el único con quien se interactúa 24/7". 
 
En la mayoría de los casos, se suma una pérdida de la privacidad. "A menos que las parejas vivan en amplios espacios, lo más probable es que haya momentos en que se topen las necesidades de uno con el otro, y eso exacerba el conflicto", insistió.
 
En ese sentido, las parejas mayores o quienes llevan mucho tiempo juntas y han debido enfrentar instancias de compartir espacios por más tiempo, son las que mejor se adaptarán a esta rutina, sostuvo la académica. 
 
Por ello, una de las recomendaciones de la Dra. Fernández para quienes viven con sus parejas, es tener cuidado con el estrés. "Generalmente, el verse agobiado por la situación de pandemia, el miedo al contagio, las restricciones de movilidad y los posibles efectos de estrés económico, son una receta para el conflicto que debemos intentar enfrentar con nuestras mejores herramientas", indicó.
 
"Es importante pensar y conversar sobre lo atípico de la situación los miedos que nos genera, las posibles tensiones económicas y sociales, al igual que encontrar formas para darnos espacios individuales para aliviar el estrés del encierro", puntualizó la psicóloga. 
 
Esto es particularmente tenso para aquellas parejas con niños, ya que a todo lo anterior se suma la demanda de atender las necesidades de los hijos. "El ideal es buscar apoyo del otro, y ser conscientes que ambos componentes de la pareja están experimentando demandas inusuales producto del encierro. El apoyo mutuo es sin duda el desafío del confinamiento", señaló.
 
Crisis agudizada
 
Para la directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad, Karin Baeza Vásquez, el rol de la mujer se vuelve aun más difícil, porque la pandemia no afecta de la misma manera a las mujeres que a los hombres . 
 
"Las mujeres están viviendo un recrudecimiento de los pendientes de igualdad de género, una precarización general de la vida y una vulneración mayor de sus derechos", detalló.
 
Dentro del complejo panorama está el hecho de que algunas de estas mujeres están obligadas a permanecer encerradas con su agresor. "La mayor parte de los femicidios, agresiones sexuales y violencia de género se producen por parte de personas cercanas", apuntó la socióloga.
 
Según cifras de la Red Chilena contra la Violencia de Género, en el 2020 hubo 58 femicidios en Chile, número que aumenta a 67 si se cuentan los asesinatos por violencia femicida y suicidios femicidas. Además, de acuerdo a Sernameg, se registraron 151 femicidios frustrados. "Esto genera una alerta enorme, que no es sólo de pandemia, sino que los confinamientos recrudecen en relación a la violencia de género y a la violencia que se produce en los hogares", enfatizó la profesional.  
 
Lo anterior, reitera, da cuenta "de la vulnerabilidad extrema en que quedan las mujeres por la pandemia frente a la violencia de género al tener que compartir, muchas veces, el mismo techo con la persona que es su agresor". 
 
Por otra parte, a juicio de la socióloga, la pandemia ha generado una agudización de la crisis de los cuidados, que tiene que ver con el aumento de la carga de trabajo relacionada con el cuidar a personas, que recae fundamentalmente en mujeres y también en niñas.
 
De hecho, la encuesta de empleo del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales, arrojó que en 2020 casi el 40% de los hombres destinó 0 horas a la semana a las actividades domésticas, mientras que las mujeres dedicaron 9 horas semanales más que los hombres a las mismas.
 
"La sobrecarga material, lleva consigo una carga emocional, ya que es la mujer la que se hace cargo de todo lo que tiene que ver con los cuidados y la reproducción del hogar. Así, las horas de trabajo no remuneradas a cargo de las mujeres se ven acrecentadas por este contexto actual", enfatizó.
 
Frente a este panorama, la directora Baeza sostuvo que es necesario "generar políticas públicas que desarrollen acciones de corto plazo, programas de mediano plazo y políticas de largo plazo, que sean efectivas en violencia de género, derechos económicos y laborales, en salud sexual y reproductiva".
 
A su vez, y tras la evidencia que deja esta pandemia, es fundamental el desarrollo de "políticas de corresponsabilidad que permitan gestionar la crisis de los cuidados, para que vayan generando en el mediano plazo una cultura donde se entienda que todas las personas son corresponsables de cuidar a otros y otras".

Universidades del Cruch avanzan en transformarse en instituciones libres de violencia de género

Universidades del Cruch avanzan en transformarse en instituciones libres de violencia de género

Por tres jornadas consecutivas, representantes de las unidades de género de las universidades del Consejo de Rectores, Cruch, trabajaron en identificar estrategias que permitan fortalecer los lineamientos del eje destinado a transformar la Educación Superior en una institucionalidad libre de violencia de género.

Esta actividad es parte de los compromisos de la Comisión de Igualdad del organismo, que se asumieron en 2019 y que tuvo, como principal acuerdo, la elaboración de una “Política de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia” que considere con especial énfasis la violencia de género y el acoso sexual en los tres estamentos universitarios, fundada en los compromisos internacionales suscritos por Chile en materia de derechos humanos de las mujeres.

En el taller de este enero 2021, los equipos intercambiaron las experiencias de trabajo en violencia de género en las universidades del Consejo de Rectores, cuya sistematización fortalecerá el modelo de abordaje de este problema, teniendo a la vista las estrategias de promoción y prevención, atención y acompañamiento psicosociojurídico, y la reeducación y revinculación de las personas sancionadas.

En el diseño del programa y su metodología participaron la Universidad de Atacama; Tecnológica Metropolitana (UTEM); Universidad de Santiago de Chile (Usach), Universidad Alberto Hurtado (UAH); Universidad de Talca, Universidad de la Frontera (UFRO), Universidad de Aysén; Universidad de Magallanes y la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE).

La directora de la Dirección de Género, profesora Karin Baeza, valoró el trabajo mancomunado realizado por los nueve planteles que forman el eje “erradicación de la violencia de género”, de la Comisión de Género del Cruch, señalando que ha sido clave en varios sentidos.

“Por una parte, hemos experimentado la potencia del trabajo colaborativo para conseguir mejores resultados de nuestro trabajo en las comunidades universitarias. Por otra parte, a partir de las permanentes reuniones e intercambio de experiencias, nuestros equipos se han nutrido y ganado perspectiva”, explicó.

“En términos de agenda pública, no menos importante, todo este trabajo aporta para que la Comisión de Género del Consejo de Rectores gane protagonismo como actor relevante en la discusión sobre igualdad de género en la Educación Superior. Continuaremos en la misma senda este año, tenemos varias ideas ya en carpeta”, sostuvo Karin Baeza.

En el ámbito de la prevención y promoción hubo acuerdo en evidenciar en los lineamientos de la política, el impacto que tiene la violencia de género en la trayectoria educativa y académica, y las estrategias que permitan resignificar estas experiencias en el ámbito individual, comunitario e institucional considerando un enfoque interseccional, es decir, incorporando las múltiples discriminaciones que puede vivir una persona.

Se hizo hincapié en las capacitaciones como una oportunidad para que las unidades académicas y administrativas, inicien sus propios procesos formativos con mayor autonomía. Como un tema emergente, aparece la violencia de género digital: una dimensión a trabajar a nivel universitario y normativo en el actual contexto de crisis sanitaria.

La psicóloga responsable del eje de prevención y promoción de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Usach, Paula Vargas definió las jornadas como un espacio que se caracterizó “por un nutritivo diálogo entre los planteles como resultado de un trabajo colaborativo gestado durante todo 2020”.

Añadió que “su objetivo fue fortalecer de manera participativa el modelo de abordaje de la violencia de género a nivel universitario. En ese marco, uno de los aspectos que destaco, es la posibilidad de reflexionar y conocer distintas realidades respecto a la violencia de género, su magnitud y las formas que en que se manifiesta en cada comunidad. Por ello, resulta fundamental también un es la necesidad de incorporar la perspectiva territorial, que comprenda las particularidades de cada universidad”, precisó Paula Vargas.

Otro desafío a nivel de universidades es abordar la violencia de género en su conjunto, teniendo en cuenta todas las manifestaciones que contemporáneamente van emergiendo, por ejemplo, incorporar dentro de las líneas temáticas para su abordaje, las conceptualizaciones en torno a las masculinidades, a las diversas “formas de ser” hombre y llegar a aquellas comunidades que se encuentran aún lejanas a la temática.

Acerca de las experiencias en atención y acompañamiento psicológico, social y jurídico, se concluyó la necesidad de relevar en el lineamiento de abordaje, el papel que tiene para la persona; la primera consulta que realiza momento que debiera permitir tomar una decisión autónoma e informada; y la identificación de los recursos personales y sociales que se pueden activar para la contención y la protección de la persona afectada.

Respecto a la investigación de las situaciones de acoso sexual y violencia de género que ocurren en las universidades, se da cuenta de nudos que cruzan el trabajo de las unidades de género vinculados con la formación de quienes investigan, los tiempos que duran los procesos investigativos y la transparencia en la información de los resultados, sin que estos colisionen con la confidencialidad como principio rector.

Mejorar la gestión de la comunicación en el desarrollo de las investigaciones es una de las buenas prácticas que se identificaron para incorporar en la “Política de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia”, que está trabajando la Comisión de Igualdad de Género del Cruch.

Conversatorio masculinidades y violencia hacia las mujeres: un llamado a repensar las relaciones de género

Conversatorio masculinidades y violencia hacia las mujeres: un llamado a repensar las relaciones de género

Desmasculinizar las universidades repensando las relaciones de género para cambiar actitudes y prácticas discriminatorias y violentas, y permear la institucionalidad a través de un trabajo sistemático de sensibilización, son dos de las grandes reflexiones del conversatorio “Masculinidades y violencia de género hacia las mujeres”, realizado en el marco de la campaña “Universidades chilenas sin violencia de género”, con el que se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre.

En la actividad, organizada por las universidades de Santiago de Chile, Metropolitana de Ciencias de la Educación y de Magallanes, participaron el sociólogo e investigador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, Sebastián Madrid, y el médico forense y asesor de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Granada, Miguel Lorente.

Al inicio, se desarrolló una aproximación conceptual del término masculinidad y su vinculación con la violencia de género hacia las mujeres. Tanto Madrid como Lorente coincidieron en que se trata de un concepto relacional que deriva de los estudios de género y feministas, que refiere a un ordenamiento de género que influye en las formas de relacionarse de las personas y también en las maneras de ejercer poder.

“Es una construcción identitaria necesaria para garantizar un orden establecido, que comprende la violencia hacia las mujeres como ‘normal’, normal para mantener ese orden, para que los hombres mantengan sus privilegios sobre las mujeres y las desigualdades de poder”, enfatizó Miguel Lorente.

Advirtió que esa masculinidad reproduce modelos androcéntricos que no admiten que se traspasen ciertos límites; la violencia hacia las mujeres sería una forma de ir restableciendo esos márgenes cuando se rompen, por ello, la violencia de género no son sólo maltratos sino un modelo cultural.

Para Sebastián Madrid, la masculinidad en tanto ordenamiento de género, impacta en las prácticas de hombres y de mujeres. “Se percibe como una forma de ser hombre en su conjunto, que violenta a las mujeres y también a otros hombres. Por eso la prevención en violencia de género hacia las mujeres tiene que hacerse actuando con los hombres”, declaró.

Justamente la prevención y promoción de buenas prácticas ha sido una estrategia transversal del trabajo de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Usach este 2020 y con fuertes proyecciones para el próximo año.

 “Nuestro objetivo ha sido llegar a toda la comunidad universitaria, a los distintos estamentos; a hombres, mujeres y personas de la diversidad sexual para que cuenten con un espacio de conversación y reflexión conjunta, que visibilice sus preocupaciones y se adquieran herramientas y buenas prácticas para erradicar de manera colaborativa la discriminación y violencia de género”, explicó la directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad, profesora Karin Baeza.

Así, se da cuenta del cierre de la primera versión de la “Escuela de voces contra la violencia de género”, en la que participaron activamente estudiantes; liderazgos clave para la comunidad universitaria, que replican conocimientos y herramientas concretas en la comprensión y abordaje de la violencia de género.

Las jornadas de sensibilización con docentes, funcionarios y funcionarias también se entienden como un aporte a la convivencia y a la transformación cultural que desafía a universidad. “Hemos diseñado una trayectoria de trabajo que busca al mejoramiento de la convivencia y de la comprensión de procesos de cambio asociados a prácticas y normativas dirigidas a los tres estamentos”, precisó Karin Baeza.

Respecto a las universidades, Sebastián Madrid las describió como espacios privilegiados de la razón, y de disciplinas vinculadas a lo masculino que reproducen violencia simbólica hacia las mujeres y personas no binarias.

 “Este contexto masculinizado es muy adverso. Por eso el camino que han tomado las direcciones de género, es largo y tiene dos vías. Una, cambiar actitudes y prácticas en las personas por medio de intervenciones que abarquen un trabajo de carácter sistémico, con recursos permanentes, participación de los distintos estamentos y compromiso decidido de las principales autoridades de las universidades”. Por eso, dijo, el saludo inicial de los rectores de las universidades organizadoras, fue clave. Y la segunda vía es apuntar a la transformación cultural, fortaleciendo las unidades de género y las políticas de igualdad.

En esta línea, Miguel Lorente comentó que no sólo es ”jugar” con el número de mujeres y hombres como elemento simbólico a equiparar. “Todo lo que sea pasar por contextos masculinizados, no sólo significa pasar por más acoso, más dificultades y violencias de muchos tipos (...) Queremos una manera de ser hombre, distinta. Si la violencia hacia las mujeres reproduce un mandato identitario, debemos modificar la identidad masculina, es decir debemos cambiar el sistema, debemos romper con él”.

Lorente advirtió que el machismo es adaptativo y que los cambios superficiales son dinámicas para evitar la critica frontal a ese sistema. “La jerarquía en la Universidad es muy fuerte y ella tiene que ser funcional para organizar el trabajo, para conseguir objetivos en docencia e investigación, no para acumular poder. La jerarquía tiene que usarse para el bien común, incorporando pluralidad, diversidad, democratizando la universidad”, agregó.

Los techos de cristal, ejemplificó, son manifestaciones de injusticias que mantienen la falacia del machismo, “que juega a perpetuar su modelo social injusto por esa incapacidad de los hombres de enfrentar la igualdad”.

Sobre este punto, Sebastián Madrid añadió más complejidad al hablar de las trayectorias profesionales de las mujeres como laberintos. “La metáfora del techo de cristal se queda corta, las mujeres no sólo encuentran barreras al final de su carrera. Se enfrentan a laberintos muy complejos desde la perspectiva organizacional, que les afecta desde que acceden y en todo su desarrollo”.

Usach activa campaña en línea para prever que violencia de género se agudice por aislamiento social

Usach activa campaña en línea para prever que violencia de género se agudice por aislamiento social

“La violencia de género es también un problema de salud pública, porque es algo que afecta el bienestar físico y psicosocial de la población”, aseguró Karin Baeza, directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad (DGDE) de la Universidad de Santiago,  en relación al aumento de denuncias  por violencia intrafamiliar advertido por organismos internacionales, la Fiscalía Nacional y el Ministerio de la Mujer, entre otras.

Durante la segunda quincena de marzo, se registró un crecimiento del 70% de llamadas durante la cuarentena al “Fono de Orientación en Violencia contra la Mujer” (1455) y un aumento del 19% de llamadas al “Fono Familia” de Carabineros (149).

Para Karin Baeza se trata de una cifra alarmante que ya ha sido advertida por distintas organizaciones de mujeres y feministas en Chile. “Este es un fenómeno planetario. Es  lamentable y en nuestro país las medidas han sido insuficientes”, advirtió.

“Quedarse en casa en el contexto de confinamiento es peligroso para muchas mujeres e incluso puede ser mortal. Aquí las respuestas han sido tibias y tardías, ya que solo la semana pasada se lanzó una campaña en silencio, que recuerda los números de orientación y denuncia, pero solo está enfocada en eso, en recordar los números”, apuntó la directora de la DGDE, quien además enfatizó en que la violencia de género “también es un problema de salud pública” y que otros gobiernos en el mundo han tomado medidas más concretas.  

Por ello, la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Usach, en conjunto con la Vocalía de Género y Sexualidades, Vogesex, inició una campaña para informar de la violencia de género que se manifiesta en línea, recordando que también  es física, psicológica, sexual, económica y que está presente en diversos contextos como el laboral y universitario; en la pareja, en la calle y también en las Tecnologías de la Comunicación e Información.

Esta iniciativa informa de las manifestaciones que adquiere la violencia de género y promueve algunas estrategias de seguridad digital para prever que se expandan y agudicen. Está desplegada a través de las cuentas de Facebook, Twitter e Instagram de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Universidad de Santiago de Chile.

Paula Vargas Reyes, responsable del eje Prevención y Promoción de Buenas Prácticas de la DGDE afirmó que “tenemos un eje de trabajo prioritario, que es fortalecer el rol preventivo en torno a la violencia de género en sus distintas dimensiones, promoviendo la igualdad de género y un cambio cultural que involucre a toda nuestra comunidad universitaria.”

Desde la Vogesex señalaron que este trabajo de difusión conjunto, permite realizar acciones situadas y concretas, a fin de aportar a la desnaturalización y visibilización de estas conductas. “Las plataformas digitales son espacios que reproducen dinámicas machistas, donde existen personas y grupos que se dedican a acosar y violentar, en mayor medida, a mujeres y disidencias”, precisaron.

 

Usach ratifica compromiso para erradicar cualquier forma de violencia de género

Usach ratifica compromiso para erradicar cualquier forma de violencia de género

Hoy 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, y en nuestro país la jornada se encuentra marcada por el alzamiento ciudadano, que entre sus demandas también plantea incluir propuestas feministas en la agenda social del Gobierno.

Diversas organizaciones que pertenecen al movimiento feminista, aseguran que es imprescindible que su petitorio sea parte central de las reivindicaciones del conjunto de los movimientos sociales. Además, cuestionan la inactividad de la Ministra de la Mujer, Isabel Plá, ante las denuncias de abuso sexual y violación a mujeres, por agentes del Estado.

Para la académica del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), Dra. Sandra Navarrete Barría, el movimiento ha tenido un papel importante, tratando de visibilizar las luchas propias de las mujeres, pero la exclusión de las propuestas en la agenda social señala "un declive del alcance que tuvo la convocatoria del pasado 8M, que auguraba un muy buen porvenir para el movimiento".

De acuerdo a la investigadora, la no inclusión ocurre por dos razones principales. "Una tiene que ver con el anquilosamiento de un pensamiento político patriarcal que estipula que lo homogéneo adquiere mayor fuerza política que otro heterogéneo, y en esta lógica, un conjunto de demandas por y para la sociedad en general, podrían tener un mayor éxito", explica.

Y la otra razón, que se relaciona con la anterior, agrega la Dra. Navarrete, apunta a "que todavía en Chile y en muchos países del mundo se valora el feminismo como un movimiento de mujeres que busca conseguir derechos exclusivos para las mujeres".
Este es un prejuicio que el país desconoce e ignora, ya que las diez demandas del movimiento feminista están pensadas y formuladas desde una profunda conciencia social, que incluye alianzas con todas las otras luchas que hoy estamos viendo en este estallido, como lo son la violencia política sexual, el fin de las AFP, la búsqueda de justicia y verdad ante la violación a los DDHH, la educación desmercantilizada, entre otras, las que ya han sido motor de reflexión para las feministas.

"Es por esto que hoy se necesita más que nunca volver a revisar, desde este Chile transformado, las demandas feministas e incluirlas en la agenda social", detalla la académica de IDEA.

Avances en la Usach

Este 2019 la Universidad de Santiago de Chile ha levantado acciones relevantes en torno a la prevención y promoción de su Protocolo, así como también instancias para erradicar la violencia de género, discriminación y acoso sexual dentro del contexto universitario. Entre ellas se cuentan capacitaciones a funcionarios y funcionarias; y jornadas de formación para autoridades del Plantel.

"Si bien ha sido un esfuerzo muy importante, aún no son suficientes. Se necesita seguir trabajando para erradicar cualquier forma de violencia o discriminación contra las mujeres o diversidades sexuales", sostiene la Directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad, Andrea Hurtado Quiñones.

La socióloga Hurtado sostiene que, en el contexto de estallido social, es importante mencionar que todavía existen desafíos grandes. "Nosotros y nosotras estamos trabajando para posicionar, como una demanda impajaritable, una ley de no violencia integral contra las mujeres".

"Existen normas específicas dentro de las manifestaciones de violencia, pero no una que hable respecto a qué significa la violencia de género", agrega la directora de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad.

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