La Universidad de Santiago fue sede de la presentación del Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre del Banco Central, instancia encabezada por su presidenta, Rosanna Costa.
La actividad fue organizada por la Facultad de Administración y Economía, el Magíster en Finanzas y el Departamento de Contabilidad y Auditoría, y permitió conocer los principales antecedentes y proyecciones del organismo para la economía nacional.
En el inicio de la actividad el rector de la Usach, Dr. Pedro Palominos Belmar, destacó la relevancia de generar espacios de encuentro entre la academia y las instituciones encargadas de la conducción económica del país.
“Los desafíos económicos no se agotan en las cifras. Detrás del crecimiento, la inversión, el empleo o las expectativas existen decisiones que afectan la capacidad de las personas y del país para proyectarse hacia el futuro”, señaló.
El Dr. Palominos también abordó los cambios que están produciendo la automatización, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en el mundo del trabajo, y planteó el papel que corresponde a las universidades frente a este escenario.
“Para las universidades, esto supone una responsabilidad concreta: formar profesionales capaces no sólo de adaptarse a esos cambios, sino también de comprenderlos, conducirlos y ponerlos al servicio del desarrollo”, afirmó.
Ponencia
En la presentación, Costa explicó que la economía local ha tenido un desempeño inferior al esperado a fines de 2025, con un debilitamiento de la demanda interna y del mercado laboral.
“Durante la primera parte de este año, la economía local ha exhibido un desempeño más bajo de lo esperado a fines del año pasado. Prácticamente no ha habido crecimiento en lo que va corrido de este 2026. También se ha debilitado la demanda interna y ha sufrido un deterioro el empleo”, indicó.
En materia de inflación, el instituto emisor mantiene como escenario que esta se aproxime al 3% durante el segundo trimestre de 2027. El organismo también decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y la evolución de los precios de los combustibles.
“Hoy vivimos un mundo incierto con precios volátiles del petróleo, complicado escenario geopolítico y preocupaciones por la inflación, por lo que hay que seguir viendo y evaluando con mucho cuidado y el Banco Central lo está haciendo en sus reuniones teniendo cautela en la revisión de la economía para beneficio del país”, sostuvo Costa.
Para los próximos años, el escenario contempla una recuperación de la actividad económica. El Banco Central proyecta un crecimiento del PIB de entre 2% y 3% para 2027 y de entre 2,25% y 3,25% para 2028, con un papel relevante de la inversión y de la implementación de la Ley de Reconstrucción.
Inversión, empleo y automatización
Tras la presentación del IPoM se realizó un conversatorio encabezado por el prorrector de la Usach, Dr. Carlos Yévenes Ortega, quien profundizó junto a Costa en algunos de los principales antecedentes contenidos en el informe.
Uno de los temas abordados fue la evolución de la inversión durante los próximos años y el impacto que podría tener la implementación de la Ley de Reconstrucción. Costa explicó que el Banco Central incorporó este elemento en sus proyecciones debido a que se trata de una medida ya aprobada y en proceso de ejecución.
“Vamos incorporando elementos nuevos que ya están aprobados y en proceso de clara implementación para efectivamente proyectarlos y uno de esos elementos relevantes es qué podría pasar con la inversión después del proyecto de Reconstrucción”, explicó.
El diálogo también trató la relación entre inversión, crecimiento y empleo, particularmente frente a los cambios tecnológicos que están modificando el mercado laboral.
Costa señaló que el dinamismo o repunte de la inversión puede contribuir a una mayor generación de empleo, pero advirtió que el cambio tecnológico introduce nuevos factores que deben ser analizados.
“Hay una serie de elementos en el mercado laboral que hay que analizar con cuidado. Hay elementos que son cíclicos que a medida que la inversión se recupera va a ir movilizando más empleo, lo que genera mayores ingresos para los hogares, produciendo más consumo”, explicó.
Respecto de la automatización, la directora del Banco Central precisó que los análisis realizados con microdatos muestran una correlación entre una mayor exposición a estos procesos y menores niveles de empleabilidad, especialmente entre las personas jóvenes.
“Cuando uno toma microdatos y usa un índice de exposición a la automatización y toma aquellos trabajos que son más expuestos a la automatización en un periodo de tres años, la posibilidad de estar empleado es más baja”, enfatizó.
Costa subrayó que estos resultados no permiten establecer una relación causal, pero sí constituyen un antecedente que plantea nuevos desafíos para el país.
