Con el proyecto "Enhancing biohydrogen production from winery wastewater by dark fermentation using iron-based residues, and developing strategies for biological effluent treatment”, la Dra. Yeney Lauzurique, del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos, fue una de las investigadoras que se adjudicó un Fondecyt Iniciación 2026, fortaleciendo la alta estadística de la Facultad de Ingeniería en cuanto a esta convocatoria.
El proyecto de la Dra. Lauzurique se desarrolla en el contexto de la transición hacia sistemas energéticos y de gestión del agua más sostenibles, impulsada por la crisis climática, la dependencia de combustibles fósiles y la creciente escasez hídrica, particularmente relevante en Chile. Su objetivo es evaluar el uso de residuos industriales ricos en hierro, como residuos mineros y virutas de acero, para mejorar la producción de bio-hidrógeno mediante fermentación oscura de aguas residuales vitivinícolas y, de forma integrada, tratar el efluente generado mediante digestión anaerobia y fotoelectro-Fenton solar.
“Con ello, el proyecto busca maximizar la recuperación energética a través de la producción secuencial de bio-H2 y bio-CH4, mejorar la remoción y mineralización de la materia orgánica y obtener un efluente de calidad apto para su reutilización, promoviendo simultáneamente la valorización de residuos industriales y el desarrollo de esquemas de tratamiento alineados con principios de economía circular y sostenibilidad ambiental”, destacó la académica.
Se espera que el proyecto identifique concentraciones y estrategias de dosificación óptimas de residuos mineros y virutas de acero que incrementen, significativamente, la producción de bio-H2 durante la fermentación oscura de aguas residuales vitivinícolas, asociadas a una mayor biodisponibilidad del hierro y a cambios favorables en la comunidad microbiana. En conjunto, los resultados deberían aportar criterios técnicos y económicos para el diseño de sistemas secuenciales eficientes que integren recuperación energética, tratamiento avanzado de aguas residuales y valorización sostenible de residuos industriales.
Generando conocimiento original
“Este proyecto fortalece la I+D del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos y de la Facultad de Ingeniería al consolidar una línea de investigación interdisciplinaria en bioenergía, tratamiento avanzado de aguas residuales y economía circular, integrando procesos biológicos y electroquímicos en sistemas acoplados innovadores. La investigación genera conocimiento original sobre el uso de residuos industriales ricos en hierro en fermentación oscura, digestión anaerobia y procesos fotoelectro-Fenton solar, abordando brechas científicas relevantes en operación continua, biodisponibilidad de metales y dinámica microbiana. Además, potencia el desarrollo de capacidades experimentales y analíticas avanzadas, fomenta la formación de capital humano en investigación aplicada a desafíos país, como la escasez hídrica, la gestión de residuos y la transición energética; y refuerza el posicionamiento de la Facultad como referente nacional en soluciones tecnológicas sostenibles con proyección científica y transferencia futura”, agregó la Dra. Lauzurique.
Como aspecto adicional, el proyecto permitirá generar información comparativa sobre el desempeño de distintas rutas de tratamiento aplicadas a un mismo efluente fermentativo, lo que facilitará la toma de decisiones tecnológicas en función de objetivos específicos como recuperación energética o calidad del agua tratada. Este enfoque comparativo aporta una visión integral poco explorada y puede servir como referencia para el diseño de futuras políticas o estudios de escalamiento en el ámbito del tratamiento sostenible de aguas residuales industriales.
Para la Vicedecana de I+D y Postgrado de la Facultad, Dra. Andrea Mahn, este logro no solo consolida el liderazgo de la FING en investigación, “sino que además supera los resultados del año anterior, cuando la Facultad adjudicó 8 proyectos en esta misma convocatoria”. Destaca que cerca del 30% de las adjudicaciones de la FING corresponde a mujeres, cifra muy superior a su representación actual en la planta académica de la Facultad (13%), evidenciando avances concretos en equidad de género y excelencia académica.
