Escuela de Arquitectura

Español

Escuela de Arquitectura celebra 28 años de sólida formación tecnológica y sentido de responsabilidad social

Escuela de Arquitectura celebra 28 años de sólida formación tecnológica y sentido de responsabilidad social

Del 18 al 20 de mayo, la Escuela de Arquitectura de la U. de Santiago, está conmemorando el aniversario número 28 desde la creación de la carrera y posterior Escuela. 
 
Las actividades comenzaron el martes, con la charla "El proyecto Material", del destacado arquitecto de la Universidad de Buenos Aires, Daniel Ventura. El miércoles fue el turno de "MMBB Arquitectos", con Marta Moreira, reconocida arquitecta brasileña.
 
Hoy, en tanto, a las 11.30 horas, concluye el Workshop Atemporalidades Gráficas que se realizó durante tres días, esta vez con la participación del egresado Giancarlo Acosta. 
 
Esta semana de aniversario finalizará a las 18:00 horas, con el Encuentro Café Concert Virtual, organizado por el Centro de Estudiantes de Arquitectura, que busca reunir a profesores/as, funcionarios/as, estudiantes y egresados/as en una instancia más informal.
 
"El objetivo de estas actividades es acercar a la comunidad a prácticas que, de alguna manera, se enlazan con nuestro quehacer disciplinar, ligado a la concepción de la arquitectura con un enfoque técnico y con un sentido de responsabilidad social", señaló el director de la Escuela, Rodrigo Aguilar.
 
Etapa de consolidación
 
Para Aguilar, este aniversario "encuentra a la Escuela de Arquitectura en un proceso muy interesante de consolidación y perfilamiento de nuestro quehacer, tanto en el ámbito de la docencia, como en la investigación y en la vinculación con el medio".
 
Es probable, agregó, que esta consolidación "pueda sentar las bases de un desarrollo sostenible de nuestra Unidad, de cara a los desafíos que nos impone un escenario de necesarias transformaciones: una crisis social y sanitaria, una crisis climática ya declarada y finalmente una interesante activación política y ciudadana que reclama por un cambio en el modelo imperante hasta el momento".
 
La autoridad  de la Escuela de Arquitectura dirigió un saludo afectuoso a la comunidad que lidera. "Como herederos de la Escuela de Artes y Oficios, y de la UTE nos podemos sentir orgullosos, pues a lo largo de estos 28 años hemos forjado una tradición basada en una perspectiva técnica y experimental, con el objetivo de poner la arquitectura al servicio de la sociedad y especialmente de los sectores más vulnerables", puntualizó.
 
Formación tecnológica y responsabilidad social
 
En esta fecha tan importante, no podía quedar ajeno a la conmemoración el académico Rodolfo Jiménez, quien a mediados de 1991 recibió la invitación del rector Eduardo Morales Santos para formar parte del equipo de arquitectas y arquitectos que diseñó el proyecto académico de la Escuela para su aprobación por parte del Consejo Académico en 1992. Así también se convirtió en el primer director electo por sus pares.
 
"Desde sus orígenes, la Escuela de Arquitectura se hizo parte y heredera de la tradición y vocación de la EAO y de la UTE, y eso tiene que ver con la sólida formación tecnológica junto con un alto sentido de responsabilidad social que buscamos entregar a nuestras y nuestros estudiantes, expresado en académicos comprometidos en su quehacer formando personas", expresó.
 
Situado en la actualidad, el arquitecto rememora estos 28 años asegurando que una característica de la Escuela es la de expandir sus propios horizontes, ya que si bien "es una unidad académica relativamente pequeña, ha demostrado una tremenda vocación de ir siempre más lejos de lo que nuestra ubicación en la estructura orgánica nos ha permitido". 
 
"Por muchos años fuimos una carrera dependiente de la Vicerrectoría Académica, y aunque ahora somos una Escuela con la misma dependencia, tenemos la capacidad y la productividad propia de una Facultad", añadió.
 
Compañerismo y solidaridad
 
Las y los alumnos son también parte fundamental en esta conmemoración, y la presidenta del Centro de Estudiantes, Paulina Campos quiso destacar su sello distintivo. "El compañerismo, la solidaridad,  su interés y organización por obtener una formación, donde el rol social sea uno de los lineamientos principales para el desarrollo de la carrera, buscar el bien común y mayor, dejando atrás la competitividad y el bienestar individual, son aspectos fundamentales", indicó.  
 
"A mí me parece que estas son características absolutamente enriquecedoras y únicas, y, al menos, fueron las que me hicieron elegir a la Usach como mi Casa de Estudios, así como a muchos compañeros/as que he conocido en ya 5 años como estudiante de Arquitectura", agregó la estudiante.
 
La joven dirigenta subrayó que "ser parte de la EAUSACH significa ser parte de una comunidad en todo el sentido de la palabra. Es saber que tengo docentes y compañeros/as en quien contar, que es un privilegio tener una comunicación tan fluida entre los distintos estamentos".
 
"Esto me ha hecho entender que es fundamental la comunicación y la organización para que las cosas funcionen; que con voluntad se puede hacer mucho y que es absolutamente necesaria la participación de todos los estamentos para que esta comunidad funcione", detalló.
 
Paulina Campos agregó que "las herramientas que he obtenido y que me han entregado, más allá de lo académico, sino como persona, son increíblemente necesarias y probablemente haré uso de ellas toda mi vida".

Incubadora de proyectos A+S de la Escuela de Arquitectura: plataforma de vinculación con la comunidad

Incubadora de proyectos A+S de la Escuela de Arquitectura: plataforma de vinculación con la comunidad

La experiencia de sistematizar la Incubadora de Proyectos A+S de la Escuela de Arquitectura de nuestra Casa de Estudios, ha sido fruto de un largo trabajo. Se inició el desarrollo de esta metodología junto con el terremoto del año 2010, en donde la Unidad se hizo parte del proceso de reconstrucción y rehabilitación del desastre ocurrido en la Región de O’Higgins, particularmente en la comuna de Peralillo. 
 
Ahí se desarrolló un trabajo con estudiantes de Arquitectura que cursaban su cuarto año, y desde esa posición se comenzó a instalar, a partir del éxito que tuvo debido a la cantidad de proyectos realizados para esa comuna, que les ayudó a obtener recursos para la reconstrucción.
 
La iniciativa se fue consolidando, y desde el año 2012 se transformó en una alternativa de proyectos de titulación que, a la fecha, se ha ido constituyendo en una metodología sugerida para  titularse en la Escuela.
 
Rodrigo Aguilar, director de la Escuela de Arquitectura Usach, comentó que este proyecto ha sido un beneficio, pues les ha permitido “articular iniciativas de docencia e investigación propias de nuestra Unidad con actores del medio externo para alimentar la innovación y permitir el desarrollo de aprendizaje y servicio, con un profundo sentido de responsabilidad social y compromiso con las necesidades del entorno”.
 
En este mismo sentido, Constanza Ipinza, coordinadora de Vinculación con el Medio de la Unidad, señaló que el proyecto se encuentra enmarcado en el Plan Estratégico de Vinculación con el Medio 2021-2024 y ha significado incorporar una sistematización de requerimientos sociales alineados con las líneas de desarrollo estratégico de la unidad académica. 
 
“Hemos podido recoger, ordenar, derivar y abordar proyectos vinculados a las líneas de "Energía y Ambiente", "Calidad de Vida Urbana", "Diseño Responsivo y Resiliente" y "Reciclaje y Revalorización", desde las áreas de la docencia, investigación y asistencia técnica. Es decir, se formaliza y establecen canales de comunicación y colaboración directa con los actores del medio”, informó Ipinza.
 
Proyecto Incubadora
 
El Dr. Carlos Muñoz, es el responsable del proyecto “Incubadora de Proyecto A+S”, que se lleva adelante gracias al apoyo de la comunidad académica y estudiantil de la Escuela de Arquitectura y los Fondos de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de nuestra Universidad.
 
Esta iniciativa, que fue creada por los académicos de la Unidad, María Victoria Correa, Catalina Saavedra y Ricardo Armijo, se adjudicó el Fondo VIME de Consolidación y proyecta un mecanismo de sistematización que se incorpora a los quehaceres de la vinculación a nivel Escuela.
 
Profesor Muñoz, ¿Cómo ha sido la experiencia de llevar adelante este interesante proyecto?
 
La experiencia, ha sido altamente motivante porque nos ha permitido retroalimentar expectativas que tiene la gente en relación a desarrollar proyectos que de otra manera les sería muy difícil o tal vez imposible para poder conseguir un financiamiento. La Incubadora se ha convertido en una alternativa que tiene la Escuela que está generando habitualmente proyectos para grupos, instituciones y comunidades que lo necesitan y que les permite hacerlo efectivo en algún minuto. 
 
El año pasado fue un tiempo de diagnósticos primarios, frente al escenario actual ¿Cuáles han sido los avances más importantes del proyecto?
 
El gran avance que hemos tenido ha sido la consolidación de la Incubadora, en donde partimos con un interesante número de contactos. Son alrededor de 50, y 20 con firma de compromiso y colaboración que ahora deben transformase en proyecto específicos. Pero independiente de esto, el enfoque de aprendizaje-servicio nos ha permitido canalizar una metodología que ya tiene todo un sistema en donde vamos haciendo estos convenios y establecemos las obligaciones de cada una de las tres partes: el socio comunitario, los académicos y los estudiantes-. Estos tres actores interactúan para dar vida a estas expectativas y en conjunto desarrollamos la propuesta de solución a los problemas detectados.
 
Este proyecto también suma las nuevas tecnologías para sistematizar las iniciativas. ¿Nos puede comentar al respecto?
 
Este proyecto desarrolló un espacio virtual que está alojado en la misma web de la Escuela y donde, por una parte, se explica qué es la Incubadora, también se abre la posibilidad de a través de un formulario en línea de que se pueda hacer una presentación, que será revisada por nuestro equipo, y nos ponemos en contacto con el grupo expositor. Simultáneamente, vamos actualizando como Observatorio, las entidades o socios comunitarios que van interesándose en la temática y en trabajar con nosotros, los que ya han firmado algún acuerdo de trabajo y los que ya han desarrollado convenios de carácter anual. 
 
¿Cuál es la visión a futuro que tiene para el proyecto?
 
La idea es tener una plataforma de vinculación con la comunidad para la integración de nuestros estudiantes y los académicos, obteniendo así beneficios mutuos. La plataforma es el Observatorio, a cargo de la Escuela. Aquí, se retroalimentarían las labores en academia, investigación, y asistencia técnica, desde las problemáticas y el desarrollo operativo que se ha planteado la Escuela, por lo tanto, completamente vinculada con el proceso de desarrollo académico. Esto ha sido fundamental, y se ha corroborado en la última reunión con el cuerpo académico, en donde se socializó el proyecto y fue unánime su aprobación y recibió felicitaciones al generar iniciativas que van en directa relación con el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, a través del trabajo académico que desarrolla nuestra Escuela.
 

Universidad de Santiago colabora en proyecto que busca declarar zona típica el barrio Las Rejas de Estación Central

Universidad de Santiago colabora en proyecto que busca declarar zona típica el barrio Las Rejas de Estación Central

La Universidad de Santiago de Chile se encuentra colaborando con la organización comunitaria ‘Patrimonio Barrio Las Rejas’ para solicitar al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) la declaratoria de zona típica del sector, emplazado en la comuna de Estación Central.
 
El objetivo de la iniciativa es impedir la expansión inmobiliaria de edificios que pudieran poner en peligro el valor del patrimonio material e inmaterial del territorio que conforman las villas Isabel Riquelme, Suecia y O’Higgins, que se encuentran al costado sur de la Alameda.
 
“La estrategia busca poner a salvo estos sitios de memoria colectiva construidos hace 50 o 60 años atrás”, sostuvo el profesor de la Escuela de Arquitectura de la Usach, Jorge Atria, quien trabaja en el expediente técnico del proyecto. 
 
“Los vecinos del barrio ven con pavor que se expropien sus terrenos para construir edificios”, afirma el arquitecto, que apoya la iniciativa junto a estudiantes de la Casa de Estudios en el marco de su asignatura, ‘Patrimonio, resignificación de lo cotidiano’.
 
“Este conjunto tiene un valor patrimonial indiscutible que no radica en la monumentalidad de sus edificios ni en la opulencia de sus casas, sino en la dignidad de sus espacios y en la posibilidad de construir un sentimiento colectivo y una memoria común”, destacó Atria.
 
El experto en patrimonio cultural comentó que el barrio que conforman estas tres villas evidencia la manera en que era concebido, por parte del Estado, la construcción de viviendas sociales para sectores de menores ingresos a mediados del siglo XX.
 
Superficies y equipamiento
 
En el lugar, se observan viviendas de una y dos casas con amplias superficies, pareadas o aisladas, con antejardín y entradas para vehículos. La zona cuenta con colegios, capillas, piscinas, gimnasios y almacenes. Además, ha permitido la formación de equipos de fútbol y grupos folclóricos. 
 
“Todo esto está pensado para que la gente se reconozca en actividades comunes y genere un vínculo que no se advierte en proyectos construidos con posterioridad”, señaló el ex presidente del Comité de Patrimonio Arquitectónico del Colegio de Arquitectos de Chile.
 
“Lo que detona toda esta historia es que la comuna de Estación Central, que carecía de un plan regulador, permitió la posibilidad de construir torres verticales que son un enjambre de unidades muy pequeñas, donde las vidas son muy difíciles y disgregadas”, criticó.
 
El expediente técnico se trabaja desde 2020, a partir de una solicitud de la Unidad de Vinculación con el Mundo Público y Social de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la U. de Santiago. Otras carreras también han colaborado con la organización comunitaria.
 
Actualmente, el expediente se encuentra en etapa de validación, para recoger e incorporar la visión de los vecinos antes de ser ingresado al CMN. La idea es difundir el expediente a fines del mes de mayo, para comenzar la gestión de cartas de apoyo a principios de junio. 

Docentes Usach participan de la confección de hoja de ruta de Economía Circular en Chile

Docentes Usach participan de la confección de hoja de ruta de Economía Circular en Chile

Docentes de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile participaron en la confección de la hoja de ruta de Economía Circular en el país, iniciativa impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente.

La participación de los profesores de nuestra Casa de Estudios fue gestada gracias a la articulación con Alianza Basura Cero, que tiene como objetivo promover y trabajar activamente por el manejo sustentable de los residuos sólidos urbanos -bajo el enfoque de Basura Cero-, tanto en Chile como en el mundo.

La Red está integrada actualmente por personas naturales, organizaciones sociales y comunitarias -autónomas e independientes-, además de universidades públicas.

Cabe señalar que, desde sus inicios, la Unidad de Vinculación con el Mundo Público y Social de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio representa a la Universidad de Santiago de Chile en esta instancia.

En ese sentido, el Ministerio de Medio Ambiente invitó a la Alianza Basura Cero a participar en la confección de la hoja de ruta de Economía Circular en Chile.

Yennie Sánchez Contreras, profesional de la Unidad responsable de la representación institucional en la Alianza, afirma que "nos es muy grato que nuestro trabajo de participación en redes en articulación con la Academia permita el aporte a la construcción de políticas públicas sobre materias tan importantes y urgentes como es la sostenibilidad".

Junto a ello, agradeció “el espacio que nos brindó la Alianza Basura Cero en esta convocatoria y el alto compromiso de nuestros y nuestras académicas por aportar a instancias necesarias para el avance de nuestro país".

Hacia un nuevo modelo

La Economía Circular implica un cambio substancial en las maneras de producción y consumo, planteando la necesidad de abandonar una lógica que implique extraer-producir-consumir-botar, para transitar hacia un modelo en donde los materiales que conforman el ciclo económico puedan aprovecharse el mayor tiempo posible. Incluso, de manera indefinida.

En este contexto, por ser parte de la Alianza, la Universidad de Santiago se sumó en esta importante instancia, a través de la participación de los docentes de la Escuela de Arquitectura, Alexandre Carbonnel Torralbo -en la Mesa de Prevención- y Hugo Pérez Herrera -en la Mesa de Ecodiseño-, ambos investigadores del Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA).

De acuerdo con Hugo Pérez Herrera, la participación en esta instancia fue “tremendamente provechosa”, destacando que la experiencia sirvió “tanto para conocer que se estaba haciendo en relación con el ecodiseño desde empresas consolidadas, emprendimientos, Estado y Academia, como para evaluar los pasos que son necesarios de dar en este ámbito, dentro de lo cual nos falta mucho”, dijo.

Al ser consultado sobre el principal desafío pendiente en torno a la Economía Circular en Chile, consideró que es fundamental “fortalecer una idea de ‘industria manufacturera 4.0’, que trabaje con materia prima secundaria obtenida del reciclaje”.

Desafiar el statu quo rentista

En tanto, Alexandre Carbonnel Torralbo, director del Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA), señaló que participar en la Mesa de Prevención de la hoja de ruta de la Economía Circular para Chile, ha sido una oportunidad muy positiva.

“Esta iniciativa busca sentar las bases a nivel nacional para los próximos 20 años sobre la importancia de reestructurar nuestro sistema económico y de producción acorde a los desafíos socio-ambientales. La posibilidad de abordar intersectorialmente estos desafíos país fue sin duda una experiencia desafiante y necesaria”, declaró. 

También, enfatizó en que la hoja de ruta fue integrada por un heterogéneo grupo de actores, lo que le otorga una validación muy importante.

“En esta ocasión el Ministerio del Medio Ambiente logró articular una serie de actores relevantes para discutir y conciliar una mirada común sobre los desafíos del país. Finalmente, de lo que estamos hablando aquí es de una modelo que se ha impulsado últimamente con el nombre de Economía Circular, pero que en esencia desafía el statu quo rentista del modelo de desarrollo y económico de mercado”, destacó.

Arquitectura Usach: 27 años formando profesionales comprometidos y que se adaptan a las necesidades sociales

Arquitectura Usach: 27 años formando profesionales comprometidos y que se adaptan a las necesidades sociales

 
La carrera de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile se crea en 1993 y desde su fundación se ha propuesto responder a la tradición técnica y social de la Escuela de Artes y Oficios, alma máter de nuestra Casa de Estudios. 
 
En sus 27 años de historia, la Escuela se ha centrado en formar profesionales que sean protagonistas activos en el encuentro de respuestas adecuadas relativas al diseño del ambiente construido, con rigor técnico y compromiso social. 
 
En este sentido, sostiene el director de la Escuela de Arquitectura, Rodrigo Aguilar Pérez, la carrera sintoniza de manera equilibrada la tradición de la que somos parte desde los tiempos de la EAO, en el sentido de comprender la arquitectura como una labor técnica extremadamente atenta a las necesidades de la comunidad, preservando un acento enfocado en el bien común y en la responsabilidad social.
 
Desde el año 2004, la carrera ha sido acreditada en tres oportunidades ante la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP), proceso que asegura el cumplimiento de altos estándares de docencia, investigación y vinculación con el medio. La última vez la alcanzó por un periodo de seis años, desde enero de 2017 hasta enero de 2023.
 
Malla curricular
 
El plan de estudios de Arquitectura promueve el desarrollo del pensamiento crítico y la investigación, el rigor técnico, junto con la economía de recursos, y la resolución de problemáticas vinculadas a los sectores vulnerables de la sociedad.
 
Respecto a la nueva malla curricular de la carrera, la académica y máster en Ingeniería Acústica en la Edificación y el Medio Ambiente, Constanza Ipinza Olate, enfatiza dos importantes innovaciones. En primer lugar, con el rediseño aborda la gestión de los procesos y prácticas propios de la disciplina como una de las tres áreas de desempeño principales en la formación de las y los estudiantes. 
 
"Esta incorporación, ahora tácita en nuestra malla de estudios, otorga con mayor fuerza, a los arquitectos y arquitectas en formación, herramientas significativas para abordar la autogestión de emprendimientos profesionales propios y/o en colaboración con otros actores de la sociedad", agrega.
 
La segunda innovación es la integración de asignaturas que anteriormente se presentaban de manera aislada, lo que según la académica, promueve aprendizajes aun más articulados a lo largo del proceso formativo, con el propósito de comprender el quehacer profesional como un sistema complejo de convergencias.
 
De acuerdo al Director Aguilar, esta consideración de integración ha permitido un cambio desde la perspectiva cuantitativa, al reducir el tiempo de duración de la carrera a 11 semestres, con la intención de hacer más eficientes los contenidos sustantivos para desempeñarse en el ámbito profesional y propiciar la articulación en cuanto a formación continua con programas de postgrado, especialmente nuestro Máster Integrado en Diseño Arquitectónico (MIDA).
 
Fortalezas de la formación
 
El actual estudiante Daniel Pérez Vilches, destaca las fortalezas de la carrera de arquitectura de la U. de Santiago. "A los futuros profesionales nos forman con la capacidad de adquirir una visión crítica, creativa  y multidisciplinaria, capaz de entender y correlacionar distintos tópicos respecto al diseño del espacio, y que permita por ende, dar forma a un ideal de proyecto contingente y funcional", puntualiza. 
 
Asimismo, subraya el sello que, a su juicio, tiene la Escuela: "forma profesionales intérpretes y estudiosos del hábitat hacia la sustentabilidad, capaces de entender desde la generalidad, en el actuar del clima sobre un lugar, hasta el ensamble más milimétrico en el desarrollo de un soporte estructural".
 
Pérez añade que dentro del prestigio de la carrera, también están sus académicos y académicas y "su claro enfoque por formar personas, antes que profesionales, así como su eterna disposición ante cualquier intriga en el proceso de aprendizaje, y su fascinante orientación a la investigación, capaz de brindar un amplio desarrollo intelectual, tanto a nivel universitario como a nivel social-poblacional".
 
Profesionales con compromiso público
 
La arquitecta Rocío Palma Duque, titulada por la Universidad de Santiago, actualmente se desempeña como gerenta en la empresa inmobiliaria ZIVO, y a partir de su experiencia,remarca el compromiso público y el desarrollo del quehacer profesional desde lógicas de trabajo colaborativo como sellos de los egresados y egresadas de la Escuela.
 
Esto, agrega Palma, tiene relación con la experiencia de las dos instituciones antecesoras de la Universidad (EAO y UTE), lo cual ha marcado la formación de arquitectos y arquitectas "comprometidos y comprometidas en su quehacer con el desarrollo económico sustentable del país y la reivindicación de lo local, generando estrategias de trabajo que rescaten lógicas propias de cada territorio".
 
 

Escuela de Arquitectura se adjudica proyecto para desarrollar Plan Estratégico de relación con el medio externo

Escuela de Arquitectura se adjudica proyecto para desarrollar Plan Estratégico de relación con el medio externo

El Director de la Escuela de Arquitectura de nuestra Universidad, Rodrigo Aguilar, se adjudicó un Fondo VIME 2020 que considera trascendental para el futuro de esta Unidad Mayor. 
 
Se trata del proyecto “Plan Estratégico del Área de de Vinculación con el Medio de la Escuela de Arquitectura Usach”, en el que también participa la Arquitecta Constanza Ipinza. 
 
La idea es fortalecer y consolidar el Área de Vinculación con el Medio de la Escuela de Arquitectura de nuestra Casa de Estudios, fortaleciendo el vínculo con egresados/as para la elaboración de un Plan de Desarrollo Estratégico que articule las áreas de docencia, investigación y asistencia técnica en su relación e impacto en el medio público, privado, civil y universitario.
 
Con su implementación, sus autores pretenden levantar proyectos de vinculación con el medio realizados desde la docencia, investigación y asistencia técnica en los últimos 4 años; fortalecer el vínculo con sus egresados/as; darle mayor visibilidad a las acciones de vinculación con el medio levantadas; diagnosticar la vinculación de la Escuela de Arquitectura de nuestro Plantel con el mundo público, privado y la sociedad civil, y la relación con los egresados/as; además de elaborar un Plan Estratégico de Vinculación con el Medio que sirva como hoja de ruta para los proyectos y gestiones futuras. 
 
El autor de este proyecto y Director de la Escuela de Arquitectura de la Usach, Rodrigo Aguilar estimó que “la relevancia de la iniciativa radica en la necesidad de ordenar, enfocar y sistematizar las acciones de vinculación con el medio de la Escuela de Arquitectura y, a la vez, consolidar las relaciones con el mundo externo, que ya se visualizaban como incipientes en la Unidad”.
 
Según Aguilar, “el proyecto nos permitirá activar iniciativas tendientes a fortalecer nuestro vínculo con egresada/os y, por otra parte, intentará establecer sinergias desde la docencia, la investigación  y la asistencia técnica para una vinculación efectiva y bidireccional con el territorio y la comunidad”.
 
Resultados esperados
 
Con esta propuesta, los académicos buscan establecer una vinculación con el medio, situada en la Escuela de Arquitectura, de proyección y continuidad en el tiempo a través de acciones, convenios y proyectos que den respuesta a problemáticas reales y requerimientos del territorio. De esta manera, se articularán temáticas posibles de abordar desde la Academia y se generará nuevo conocimiento con sello social.
 
Se espera, entonces, obtener un informe que revele la vinculación con el medio para reforzar lazos sostenibles en el tiempo y también una base de datos actualizada de los egresados, que identifique las áreas de desarrollo profesional y los/as agentes de vinculación estratégico.
 
A su vez, se creará una plataforma de georreferencia de acceso público para la comunidad académica con los proyectos realizados en los últimos 4 años y un formulario de actualización permanente que permita la sistematización de los proyectos.
 
Por último, la iniciativa desembocará en el Plan Estratégico de Vinculación con el Medio de la Escuela de Arquitectura, que orientará el trabajo de la comunidad académica, como propuesta de futuro, y en coherencia con el Plan Estratégico Institucional que se encuentra en desarrollo, y con la misión y visión del proyecto académico de la Unidad.
 
La coordinadora de Vinculación con el Medio de la Escuela de Arquitectura, Constanza Ipinza, explicó que “para nosotras/os es fundamental este proyecto, en el sentido de lograr ordenar, comprender y sistematizar las experiencias de vinculación con el medio que han realizado las y los académicos de nuestra Unidad en los últimos cuatro años.Así, también se busca fortalecer la relación con nuestros y nuestras egresadas a partir de actividades de construcción de vínculos específicos”.
 
Aclaró que este trabajo tendrá una duración de dos años y “nos va a permitir articular docencia, investigación y asistencia técnica desde una perspectiva de vinculación con el medio público -privado y civil-, con la finalidad de elaborar un Plan de Desarrollo Estratégico de VInculación con el Medio que sirva como hoja de ruta para los proyectos y gestiones futuras de los y las profesores de la Escuela de Arquitectura”.

Investigadores de la Escuela de Arquitectura desarrollan relevante proyecto de reciclaje

Investigadores de la Escuela de Arquitectura desarrollan relevante proyecto de reciclaje

“Hay un factor que muchas veces queda al margen del reciclaje y la reutilización que es la revalorización. En el caso de Chile, solo un 12 por ciento del material reciclado acaba revalorizándose. Con esta iniciativa buscamos darle  una segunda vida al material utilizándolo como material de arquitectura en la construcción”, explica el integrante del equipo de investigación, Dr. Alexandre Carbonnel.

Este proyecto contiene una importante conciencia ambiental, dado que de consagrarse la línea de producción en la que se encuentran inmersos los investigadores, ayudaría a reducir considerablemente los niveles de contaminación.

“Para nosotros uno de los objetivos principales que tenemos como coordinadores e investigadores del proyecto es hacer crecer y consolidar el Laboratorio de Exploraciones en Materiales Arquitectónicos Ambientales, el cual tenemos la suerte de tener en nuestra universidad gracias a nuestro trabajo y a la ayuda prestada por la universidad”, afirma el arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura, Hugo Pérez.

Labor interdisciplinar

Una de las grandes novedades que presenta este proyecto, y que por otra parte es consecuencia directa de su éxito, es la mirada interdisciplinaria que posee la investigación. La Escuela de Arquitectura cuenta con la participación de la Facultad de Química y Biología de nuestra universidad. En concreto, es el Departamento de Química quien en sus laboratorios realiza avances que están consiguiendo obtener mejores resultados que trabajando de manera individual.

“Me di cuenta que ambos laboratorios estábamos trabajando con polímeros y de ahí surgió por iniciativa de Hugo la idea de colaborar. Somos conscientes que el trabajar interdisciplinariamente plantea nuevas preguntas y distintas metodologías, generando a su vez resultados más positivos”, señala la investigadora María Ignacia Lucares sobre la base cooperadora del proyecto.

Financiamiento y colaboración

Esta investigación dio comienzo con la concesión de un fondo propio de la Escuela de Arquitectura, que plantó las bases necesarias para recibir distintos fondos gracias también a la Facultad de Química. Entre ellos destaca el aporte del área de Responsabilidad Social Universitaria (RSU), situado dentro de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de nuestra universidad. Con ello los investigadores obtuvieron recientemente una máquina trituradora fundamental para el desempeño de su labor.

Pero además este proyecto de investigación, al tratar un tema de tanta relevancia social como es la revalorización de residuos plásticos, también colabora estrechamente con la Vocalía de Medio Ambiente USACH. Por ello se han organizando distintas actividades de recolección de botellas plásticas para mostrar la labor que se está desempeñando en el laboratorio. La última tuvo lugar el jueves 30 de mayo en los aledaños de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago.

Académicos de Escuela de Arquitectura exponen en el MAC dispositivo que explora el campo sonoro

Académicos de Escuela de Arquitectura exponen en el MAC dispositivo que explora el campo sonoro

Un total de 48 placas de roble provenientes del Palacio Pereira, que fue construido en 1874 por el fránces Lucien Hénault y que actualmente se encuentra en restauración para convertirse en la sede de la nueva institucionalidad cultural del Estado, se transforman en altoparlantes que emiten grabaciones del lugar, revelando el campo acústico del espacio arquitectónico.

El dispositivo de geometría articulada creado por los académicos de la Escuela de Arquitectura de la U. de Santiago, Constanza Ipinza Olatte y Rodrigo Aguilar Pérez, abarca un registro de frecuencias altas y bajas, abordadas como paisaje sonoro y tectónica de muros, que representan huellas audibles e inaudibles del espacio en transformación.

Se trata de “Modular”, prototipo que invita a todo tipo de público de manera gratuita a despertar los sentidos en el Museo de Arte Contemporáneo a través de una experiencia basada en una investigación académica inspirada en los principios de la arquitectura líquida, que busca indagar en las relaciones dinámicas entre sonido, espacio, tiempo y acontecimiento.

“Llegamos al Palacio Pereira, que nos donó las maderas para construir el dispositivo. Ahí hicimos ciertas grabaciones. La instalación resultante es un diálogo entre este dispositivo que va modificando las condiciones acústicas de un espacio y un sonido de los materiales y del espacio donde surgen los materiales”, comenta la arquitecta Ipinza.

Para lograr la recuperación del sonido, los investigadores grabaron las vibraciones producidas en muros, vigas y otras superficies, que captaron con micrófonos de contacto, lo que volvieron audibles aquellas frecuencias que nos resultan imperceptibles.

Por su parte, el arquitecto Aguilar comenta que “en el museo hay una puesta a prueba del dispositivo. Por lo tanto, ese registro nos permitiría demostrar que las condiciones cambiantes del sonido se pueden escuchar mejor en la medida que este dispositivo va modificando su posición, dependiendo si se requiere absorber o reflectar el sonido”.

En ese sentido, enfatiza que “la percepción tradicional del público es que el espacio arquitectónico es algo estático que solamente se ve, se aprecia desde la mirada. Entonces la invitación sería a abrir todos los sentidos, especialmente el oído, para poder entender que el espacio arquitectónico es dinámico y que va cambiando”.

Así también, la académica Constanza Ipinza invita a la comunidad a participar. “El llamado es a la escucha, a poner atención a algo que habitualmente se tiene muy normalizado. Ir, sentarse, estar un tiempo en la sala permitirá ver cómo la arquitectura modifica los sonidos”, puntualiza.

Cabe destacar que la obra fue realizada en el marco de un proyecto de investigación financiado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile y Fondart Nacional 2018.

Estudiantes de Arquitectura e Ingeniería logran primer puesto en Concurso de Colaboración BIM

Estudiantes de Arquitectura e Ingeniería logran primer puesto en Concurso de Colaboración BIM

Uso de múltiples softwares y estrategias para lograr un trabajo colaborativo e integrado dentro del equipo, que considere distintas disciplinas o roles establecidos en un proyecto constructivo, tuvo como objetivo central el primer Concurso de Colaboración BIM, organizado por BIM Forum Chile.

La entidad, que sesiona bajo la coordinación de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción, agrupando al sector público y privado, invitó a nuestra casa de estudios a presentar a uno de los diez equipos que -durante el segundo semestre- serían capacitados por profesionales en distintos ámbitos de construcción y competirían en un trabajo colaborativo.

Fue así como por sugerencia del académico de la Escuela de Arquitectura, Gastón Herrera Astudillo, relacionado a cursos BIM, surgió el Team EA_USACh.

El equipo, compuesto en su totalidad por estudiantes, estuvo conformado por Carlos Faúndez Pérez, de tercer año de Arquitectura; Sebastián Loyola Céspedes, de segundo año de Ingeniería Civil Mecánica Vespertino.; Luis Martínez Guajardo, de tercer año de Ing. en Construcción Civil; Cristian Núñez Carmona, de cuarto año de Arquitectura; y, Darko Villarroel Arce, de segundo año de Ing. en Ejecución Industrial Vespertino.

Como prueba final, el equipo debió modelar durante tres días en un domo instalado en dependencias de la U. Católica, una vivienda unifamiliar de 200 metros cuadrados, que fuese construida por áreas tales como arquitectura, estructura, sanitario y clima, en base a la planimetría CAD entregada, y que finalmente fuese unida en un solo plano.

Todo el proceso tuvo como foco central el uso de metodología BIM, que permite la gestión integral de los proyectos de construcción, en todas sus fases y durante el ciclo de vida completa del edificio, por medio de modelos virtuales y de forma colaborativa entre los diferentes agentes intervinientes.

Al respecto, el estudiante Darko Villarroel Arce, comenta que “se trató de que fuera un trabajo colaborativo, en donde cada uno cumpla un rol, y se fueran conectando de manera alineada, lo cual se logró muy bien. Me he topado con variedad de softwares y creo que esta experiencia ayuda mucho a todos”.

De tal manera, nuestra casa de estudios se posicionó con el puntaje más alto ponderado en la evaluación, con un 86,6%, seguida por la U. Católica, con un 67,6%.

Trabajo colaborativo

El año 2015 el Estado chileno estableció estándares BIM como obligatorios y mandatorios para todos los proyectos públicos, buscando optimizar los recursos y mejorar los procesos relacionados a planificación, tiempo de ejecución, coordinación, minimizar los errores en el proceso constructivo y aumentar la vida útil de los edificios.

Según explica el académico Gastón Herrera, a raíz de eso “esta metodología convoca a que todas las disciplinas involucradas en un proyecto de edificación participen integradamente: arquitectura, estructura, instalaciones en mecánica, eléctrica, sanitaria y especiales, cubicaciones y costeos, control de obra, y explotación de recursos físicos”.

En ese contexto, el concurso buscó llevar la experiencia a la academia, para que los futuros profesionales sean los agentes de cambio en construcción.

Sobre el importante reconocimiento, el director de la Escuela de Arquitectura, Jorge Lobiano Yaber, junto con resaltar el trabajo colaborativo del equipo ganador, sostuvo que “en Chile existe una cultura estructural donde todo se hace para volver a hacerse. Lo primero para la sustentabilidad es la coordinación. Si eso existiera no tendríamos edificios abandonados u obras que se deben volver a hacer, por lo que el aporte que se puede hacer desde aquí es primordial”, puntualiza.

Por su parte, el académico Gastón Herrera agrega que “creemos que este premio para los estudiantes nos dice que es posible cambiar la enseñanza, experimentar la realidad desde la academia y empezar a integrar en las mallas curriculares”, concluye.

Estudio del Plantel evidencia baja protección de bienes arquitectónicos en la comuna de Estación Central

Estudio del Plantel evidencia baja protección de bienes arquitectónicos en la comuna de Estación Central

Promover futuras acciones de política pública en torno a  la conservación, recuperación y puesta en valor de bienes arquitectónicos de la Comuna de Estación Central, amenazados por un acelerado proceso de modernización que enfrenta la zona, es el objetivo del proyecto Dicyt 2017-2019 “Patrimonio Arquitectónico de la Comuna de Estación Central: Oportunidades para su Identificación, Investigación y Gestión Futura”, liderado por la académica de la Escuela de Arquitectura, Dra. María Victoria Correa Baeriswyl.

En ese contexto, durante la primera etapa del estudio, la académica junto a estudiantes de Teoría del Diseño Arquitectónico de primer y tercer año, determinaron la presencia de 12 bienes arquitectónicos resguardados por la Ley de Monumentos Nacionales, acotados a cinco puntos.

Estos inmuebles protegidos en la comuna por la normativa vigente, corresponden a edificios monumentales, emblemáticos, o de gran relevancia arquitectónica e histórica: la Estación Central de Ferrocarriles, el Museo Artequin, la Maestranza San Eugenio (que contempla ocho edificios), la Catedral Evangélica y la Ex Escuela de Artes y Oficios (EAO).

Al respecto, la académica sostiene que los criterios internacionales para la protección de patrimonio distan cada vez más de los criterios estéticos o conmemorativos que ofrecen una visión integral a las ciudades.

Desde ese punto de vista la experta en conservación de bienes arquitectónicos afirma que, “tenemos muy poco patrimonio en  un territorio muy amplio e histórico, y sabemos que existe mucho más”.

Edificaciones sujetas a resguardo

A partir de su tesis doctoral realizada entre el 2009 y 2011 donde investigó sobre el actual fenómeno de demolición de edificaciones históricas, nació la idea de investigar al respecto y contribuir a mejorar la política pública evitando que estos lugares desaparezcan.

Según explica la arquitecta, el actual desarrollo urbano de Estación Central considera la construcción de edificios con una densidad muy alta sin gran calidad de vida, trayendo consigo la demolición de sitios históricos que no están protegidos.

“Cuando no se tiene conocimiento de la historia en la comuna no se protege, entonces este acelerado desarrollo se da con mucha libertad y en ese proceso desaparecen estos lugares y no queda registro”, indica la experta.

Para ello, durante este año la investigadora liderará la identificación de edificaciones no protegidas en Estación Central, datos que en una tercera etapa y final, permitirán crear una propuesta dirigida al Municipio, para que ese patrimonio se pueda conservar de forma sostenible en el tiempo.

De momento, la arquitecta indica que han descubierto varios lugares interesantes, entre éstos destacan: la Escuela de Ingeniería Geográfica; el Planetario, considerado un hito en la ciudad de Santiago; el gasómetro, por la escala que tiene y que guarda la historia del inicio de la comuna; y Villa Portales, por el periodo de la arquitectura que representa.

“El proyecto busca salirse un poco de la visión tradicional de patrimonio y empezar a mirar la comuna con un poco más de detalle, en donde los estudiantes son un aporte fundamental porque son ellos quienes van a terreno, realizan trabajos de investigación, y van aportando a este catastro”, puntualiza la académica
 

Páginas

Suscribirse a RSS - Escuela de Arquitectura