Investigadores trabajan en innovador proyecto que pretende acabar con las espinas en las tunas
Los amantes de las tunas deben hacer malabares para comerlas, porque a pesar de ser deliciosas, las espinas hacen que sea muy difíciles de digerir, al ser afiladas y complejas de quitar una vez que la fruta está cortada.
Es por esta razón que un grupo de investigadores de la Universidad de Santiago, el FIA (Fondo de Innovación Agraria) y productores de tunas de Til Til (Región Metropolitana) llevan años trabajando en una tuna 2.0, libre de espinas, de fácil y práctico consumo.