Con el proyecto “Resilent Water Smart Group", Catalina Orellana y Alejandro Daza, estudiantes del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos, resultaron triunfadores de la versión 2025 de AQUA 365, con una innovadora propuesta que superó las expectativas del jurado y que contó con un pitch ganador, el cual fue guiado y apoyado por el equipo del Centro de Innovación FING.
La Vicedecana de Docencia de la Facultad, Dra. Karina A. Barbosa, recibió a los ganadores destacando que AQUA 365 es un curso transversal que puede ser inscrito por todos los estudiantes de manera curricular o extracurricular, y que está siendo un apoyo importante al proceso formativo de ingenieros e ingenieras: “Este desafío llegó a la Facultad porque los propios estudiantes se inscribían para participar en Ingeniería Sin Fronteras; decidimos sistematizar ese proceso en la Facultad y elaboramos una asignatura transversal que cualquier estudiante FING puede inscribir dentro de su malla, o bien, hacerlo extra programático. Nos interesa este desafío, pues busca resolver una problemática referida al agua y su acceso”.
Empatía y vinculación con el medio: claves para el triunfo
Catalina Orellana y Alejandro Daza estudian Ingeniería Química y siempre han tenido una inclinación por los problemas de las comunidades. El proyecto presentado tenía el objetivo de ayudar a la localidad de Lo Ovalle a que su APR contara con equipo de telemetría, pero ellos hicieron la diferencia con el factor de la seguridad del operador.
“Ellos trabajan con bajos estándares de seguridad; entonces, la solución compromete manuales de operación ante contingencia y emergencia, pero principalmente la generación de telemetría para que el operador estuviera en contacto directo con los niveles de la torre”, explicó Catalina. Por su parte, Alejandro señala otro de los factores diferenciadores: la alianza con la empresa Xylem, en un gran ejercicio de vinculación. “Están consolidados en temas hídricos y equipos de bomba y nos van a ayudar a implementar y crear manuales y protocolos, más todo lo que concierne a la seguridad del operador. El prototipo consolida una operación más segura y confiable”.
Ambos estudiantes reafirman que esta experiencia, de casi 4 meses, les permitió una cercanía con la realidad de muchos chilenos que no tienen acceso al agua potable de manera continua y segura; junto con eso, valoran la oportunidad de poder proponer, como estudiantes, una solución que sea implementada y, como ganadores, que esa solución ayude a toda la comunidad con un impacto tangible.
Rol del Centro de Innovación de la Facultad: metodología de pitch ganador
Catalina y Alejandro destacan que la contribución al triunfo por parte del Centro de Innovación FING, fue enorme. “La Universidad y Facultad nos entrega amplias herramientas para crear soluciones y ser todo terreno, pero una cosa es tener clara la solución y otra cosa es transmitirla. En eso, el Centro de Innovación y su equipo fue totalmente clave a la hora de apoyarnos en preparar el pitch y comunicarlo adecuadamente”, señala Alejandro.
Los estudiantes comparten este logro con Lorena Victoria Durán, jefa del Centro; Walter Valdés, gestor de Innovación y Franco Meza, gestor de Emprendimiento, con quienes ya están estudiando postular la solución a muchos fondos que podrían ser adjudicados. “Queremos llegar a la implementación incluso en otras APR que lo necesiten en Chile. Es lo que nos distingue como sello Usach, poner la ingeniería a disposición de las personas”, indica Catalina.
Por su parte, Lorena Victoria Durán, jefa del Centro de Innovación, destaca que la solicitud de apoyo a AQUA 365 vino de la Facultad, para que pudieran atender específicamente el área de negocios y emprendimiento de los proyectos. “Comprobamos que hay una real propuesta de valor desde la Usach para la generación de soluciones innovadoras, pero que hacer un buen pitch marca la diferencia entre que adjudiques el proyecto o no. Desde el Centro estamos abiertos a todo el estudiantado para seguir promoviendo propuestas con valor social”, sostiene.
Walter Valdés, quien acompañó a los estudiantes en el diseño del picth, subraya que hicieron varias jornadas con ellos y pudieron darles mucho feedback sobre cómo diferenciar su proyecto del resto. “Esa fue la clave. Que tuvieran claridad en los conceptos y que aprendieran a utilizar las herramientas que les dimos para fortalecer el pitch”, dice.
El Centro de Innovación desarrolla varios programas donde la creación y evolución del pitch es central, por lo que el background acumulado es importante y cuentan con muchas herramientas para apoyar a los estudiantes de toda la Universidad.
Competencia técnica y conciencia social
“Este es un logro que nos llena de orgullo como Departamento y como Facultad”, afirma el director del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos de la Facultad de Ingeniería, Dr. José Luis Salazar, al referirse a la reciente adjudicación del programa AQUA 365 por parte de ambos estudiantes. Destaca que Catalina Orellana y Alejandro Daza fueron reconocidos en el concurso porque reflejan el compromiso, la capacidad técnica y la sensibilidad social que caracteriza a los futuros ingenieros e ingenieras FING. “Su desempeño es un claro ejemplo del tipo de profesionales que buscamos formar: con sólidas competencias técnicas, pero también con conciencia social y vocación de servicio público”, agrega.
Valentina Muñoz, coordinadora de Movimiento de Ingeniería Sin Fronteras y parte de la organización de AQUA 365, asevera que “estamos finalizando un curso muy valioso; llegaron 6 equipos a la final, de distintas universidades (Universidad de Santiago, Universidad de Chile, Federico Santa María). Muchos estudiantes fueron parte y queremos invitar a todas las especialidades de ingeniería a participar, porque crear equipos multidisciplinares permite alcanzar soluciones de impacto. Este curso se hace todos los años así que estén atentos a la comunicación que hace su Facultad, para que inscriban la asignatura y sean parte de un proceso de mucha empatía con la comunidad y trabajar un proyecto real”.
