Con un llamado a comprender la innovación más allá de los avances tecnológicos y a fortalecer las capacidades científicas del país, el rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Pedro Palominos, inauguró GENOMA 2026, encuentro internacional orientado a promover la colaboración entre la academia, el Estado, el sector productivo y distintos actores del ecosistema de innovación para abordar los desafíos de los territorios.
Durante su intervención, la autoridad universitaria planteó que el desarrollo tecnológico debe avanzar acompañado del fortalecimiento de las capacidades de las sociedades para producir conocimiento, colaborar y tomar decisiones basadas en evidencia.
“Las ciudades inteligentes no serían nada sin sociedades inteligentes”, afirmó el rector, agregando que una ciudad “no se vuelve inteligente simplemente por incorporar sensores o algoritmos más sofisticados. Se vuelve verdaderamente inteligente cuando sus instituciones cooperan, cuando valora la evidencia, invierte en ciencia y comprende que el conocimiento constituye un bien público”.
En ese contexto, el rector Palominos destacó el papel que corresponde a las universidades públicas en la construcción de un modelo de desarrollo basado en el conocimiento y relevó la necesidad de conectar las capacidades científicas y tecnológicas con los desafíos concretos de los territorios.
“Las sociedades inteligentes entienden que la innovación no comienza con una tecnología. Comienza mucho antes: cuando deciden invertir en educación, fortalecer la investigación, proteger la libertad académica, promover el pensamiento crítico y generar las condiciones para que disciplinas distintas dialoguen entre sí”, sostuvo.
Innovación como expresión de la misión pública
En su intervención, el rector destacó que esta visión forma parte de la manera en que la Usach entiende su responsabilidad institucional. “Para la Universidad de Santiago de Chile, esta no es una reflexión abstracta. Entendemos la innovación como una expresión concreta de nuestra misión pública y asumimos que el conocimiento que producimos debe dialogar con las necesidades de los territorios y contribuir al desarrollo del país”, señaló.
En esta línea, relevó las capacidades que la Universidad ha desarrollado en investigación aplicada, transferencia tecnológica, innovación y emprendimiento. Cada año, el Plantel impulsa más de 80 proyectos de investigación aplicada y trabaja junto a cerca de 150 instituciones públicas y privadas. A ello se suma la trayectoria de Innovo Usach, que durante dos décadas ha acompañado emprendimientos y spin-offs de base científico-tecnológica.
Para el rector Palominos, estas capacidades expresan un modelo de universidad pública que combina la investigación de excelencia con la responsabilidad de generar impacto social. “La ciencia necesita libertad para formular preguntas, pero también instituciones capaces de construir puentes para que sus respuestas lleguen a la sociedad”, enfatizó.
Defensa de la investigación y la interdisciplinariedad
La máxima autoridad universitaria también abordó la discusión reciente sobre el sistema nacional de investigación y llamó a no reducir el debate a instrumentos específicos de financiamiento, sino a situarlo en una reflexión más amplia respecto del modelo de desarrollo que Chile quiere construir. En ese contexto, afirmó que “si aspiramos a una economía basada en el conocimiento, no podemos fragmentarlo artificialmente ni jerarquizar disciplinas como si unas fueran imprescindibles y otras accesorias”.
La autoridad destacó que las sociedades que lideran los procesos de innovación han desarrollado ecosistemas donde la excelencia científica convive con la diversidad disciplinaria y recurrió al desarrollo de la inteligencia artificial para ejemplificar la necesidad de integrar distintas áreas del conocimiento, desde la ingeniería y la informática hasta la filosofía, el derecho, las ciencias sociales y la educación.
“Cuando debilitamos esa conversación entre disciplinas, no fortalecemos la ciencia; limitamos su capacidad de comprender la realidad en toda su complejidad. Y cuando eso ocurre, también limitamos nuestra capacidad de innovar”, señaló.
El rector dirigió también un mensaje a las investigadoras e investigadores, a quienes definió como “uno de los patrimonios estratégicos más importantes del país”, y reafirmó el compromiso de la Universidad de Santiago de Chile con una investigación “de excelencia, libre, rigurosa e interdisciplinaria”.
Asimismo, relevó la confianza que la ciudadanía deposita en las universidades y sostuvo que esta valoración supone una responsabilidad pública. “Esa confianza no es un privilegio; es una responsabilidad. Nos obliga a participar activamente en las grandes conversaciones nacionales y a contribuir, desde el conocimiento, a las decisiones que marcarán el futuro del país”, expresó.
El ADN de un territorio inteligente
Tras la inauguración, el rector Pedro Palominos fue parte del primer panel de GENOMA 2026, denominado “El ADN de un territorio inteligente: capacidades, desafíos y gobernanza para activar innovación territorial”, instancia que abrió la discusión sobre las condiciones necesarias para articular las capacidades existentes y avanzar hacia modelos de innovación con impacto en los territorios.
Su participación dio continuidad a uno de los principales planteamientos de su discurso inaugural: que los desafíos complejos requieren respuestas construidas colectivamente y una articulación efectiva entre quienes producen conocimiento, quienes diseñan políticas públicas, quienes emprenden y quienes conocen directamente las necesidades de los territorios.
GENOMA 2026 busca precisamente avanzar en esa dirección, generando un espacio de encuentro y colaboración entre actores públicos, privados, académicos y sociales para fortalecer la innovación territorial y conectar las capacidades existentes en la Región Metropolitana.
“La Universidad de Santiago de Chile no aspira únicamente a generar conocimiento: aspiramos a conectar capacidades, fortalecer ecosistemas de innovación y contribuir activamente al desarrollo del país. Esa ha sido nuestra historia durante 177 años y seguirá siendo nuestra misión”, concluyó el rector.
